A veces, un equipo necesita una noche perfecta y Tigres la tuvo, en un Estadio Universitario que vibró desde antes del silbatazo inicial. Los felinos firmaron un 5-0 que les devolvió la vida en la Liguilla y les abrió de par en par la puerta de las semifinales, debido a que se dio un juego intenso, eléctrico, de esos que el público recordará por años. Y aunque los primeros minutos parecían un ida y vuelta sin dueño, el partido terminó revelando cómo se gestó la goleada.
Primer golpe de autoridad que llega por el lado de Tigres
En este partido, Tigres arrancó con un ritmo feroz, casi ansioso por descontar desde temprano, pero a los cinco minutos, Juan Brunetta avisó con un cabezazo que se fue por encima tras un recentro de Gignac, mientras la afición ya imaginaba el festejo.
Lo cierto es que en ese tramo, Xolos respondió rápido, con un tiro lejano de Jesús Gómez que buscó sorprender a Nahuel Guzmán, aunque el balón se perdió por arriba, como si el arco se estrechara en su contra. En otro cruce, Tolucas empató 0-0 ante Juárez y logró la clasificación por lo hecho en la ida, contrariamente a lo que le pasó al equipo de Gignac.
Además, la presión inicial tuvo recompensa al minuto 15, pero Nicolás Ibáñez se elevó entre los centrales para conectar un cabezazo potente y marcar el 1-0, desatando un rugido que atravesó todo el estadio. De igual manera, cuatro minutos después, Ángel Correa rozó el segundo tanto, pero una barrida de Rafael Fernández apagó el grito de gol.
Pero los felinos no frenaron, porque al minuto 27, Correa volvió a intentar desde fuera, obligando a Antonio Rodríguez a lucirse con una estirada firme, dejando en claro que el dominio auriazul ya era evidente, una ola cada vez más alta que se preparaba para romper.
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