La reforma electoral en México, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, generó una fuerte controversia en el ámbito político nacional. Desde los sectores opositores deslizaron fuertes críticas respecto a esta medida, a la que comenzaron a llamar «Ley Maduro», por fomentar una presunta centralización del poder y debilitar los mecanismos de contrapeso. En este marco, Vicente Fox Quesada advirtió sobre el verdadero impacto de esta medida.
Fuerte debate en torno al proyecto
El pasado jueves, Claudia Sheinbaum confirmó que la reforma electoral, promovida por su administración y coordinada por el dirigente Pablo Gómez, estaría lista recién en febrero. En su habitual conferencia de prensa matutina, la mandataria sostuvo que este proyecto fortalecería el sistema democrático, así como también erradicaría algunas de las irregularidades existentes en el sistema. «Es una propuesta que le va a gustar a todos», destacó.
Desde el oficialismo sostienen que uno de los principales motivos para implementar esta reforma tiene que ver con los onerosos gastos que conlleva el proceso electoral nacional. Por ello, el nuevo proyecto busca solucionar esta problemática, con el objetivo de optimizar los recursos estatales. «Las elecciones en México son de las más caras del mundo y no tiene que ser así. No deben ser tan onerosas; debe haber una reducción del costo para el bien del país», aseveró.
Según explicó, a través de esta medida se intentará reducir los gastos en general, tanto a los partidos políticos como al Instituto Nacional Electoral (INE). Otros de los temas principales que toca la reforma están relacionados con las representaciones plurinominales, que podrían sufrir modificaciones. Se trata de un punto bastante cuestionado por la oposición, quien expresó su completo rechazo al proyecto.
Críticas de la oposición
Frente a los cambios contemplados en el proyecto oficialista, sectores opositores, como el PAN, dejaron en claro su postura en contra de la medida. La semana pasada, Ricardo Anaya advirtió que esta reforma busca una concentración de poder que debilita el ejercicio democrático y pretende consolidar una agenda autoritaria del Gobierno nacional, que ve amenazada su continuidad en el poder.
Según explicó el senador panista, el oficialismo vio una fuerte caída de su imagen en los últimos meses, por lo que busca implementar mecanismos que le permitan mantenerse al mando. Es por eso que bautizó a esta iniciativa como «Ley Maduro», debido a las similitudes existentes con la concentración de poderes implementada en Venezuela por el régimen chavista.
A esta tajante crítica se unió el expresidente Vicente Fox Quesada, quien comparte la visión del representante del PAN. A través de su cuenta oficial de X, el exmandatario sostuvo que el verdadero impacto de esta reforma electoral no está en el presupuesto, sino en quién controla las elecciones. «Esto cambia todo», advirtió el empresario y político, resaltando la importancia de mantener el buen funcionamiento del INE.
En esta misma línea, desmintió la línea argumental de Claudia Sheinbaum, que había dicho el jueves pasado que el eje principal del proyecto estaba vinculado a los altos costos electorales. Desde la perspectiva del exjefe de Estado, decir que la reforma es solo para bajar costo no es cierto, ya que detrás se esconden cuestiones políticas mucho más profundas y que deberían analizarse de una mejor manera.
Respuesta a las críticas
La presidenta de México niega rotundamente las acusaciones de la oposición y advierte que en su Gobierno la democracia y las libertades absolutas siempre estarán protegidas. «Es falso que México va hacia un régimen autoritario, como dice la derecha», enfatizó. Así también recordó que este proyecto será presentado en el Congreso, por lo que su aprobación está sujeta a la decisión de los diputados y senadores, como dicta la Constitución.
