El combinado nacional dirigido por Javier Aguirre viajará a territorio sudamericano para enfrentarse al seleccionado de Bolivia en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, lejos de la temida altura de La Paz, buscando mejorar lo realizado en el agónico triunfo contra Panamá contra una selección que espera la llegada de los partidos de repechaje para conseguir uno de los últimos pasajes a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Contra Bolivia, donde la altura no es un problema
Luego del triunfo agónico contra Panamá sobre el final del partido del pasado jueves, que dejó muchas más dudas que certezas de cara a la gran fiesta del fútbol que nos espera para el mes de junio, la selección de México de Javier Aguirre se prepara para disputar su segundo partido amistoso de preparación rumbo a la Copa Mundial de fútbol masculino de la FIFA 2026, donde la Tri oficiará como local durante la primera etapa del certamen.
El desarrollo del juego contra Panamá, ya clasificado para el evento mundialista y, por lo tanto, un eventual rival de México, dejó muchas más dudas que certezas en la afición azteca a pesar de haber logrado la victoria. Esta tarde buscará consolidar una actuación más sólida y que despeje algunas de las preocupaciones de los hinchas, en un escenario particularmente hostil como lo son los estadios sudamericanos en general.
A partir de las 13:30 (hora de la Ciudad de México), la selección nacional se enfrentará como visitante al combinado de Bolivia, que espera con ansias que llegue el mes de marzo para disputar su serie de partidos en el repechaje que podría adjudicarle uno de los últimos lugares disponibles para participar del Mundial 2026.
No obstante, en esta oportunidad, la temida altura del altiplano boliviano no será un factor a tener en cuenta, ya que el encuentro se jugará en el estadio Ramón Aguilera Costas de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, localidad que se encuentra apenas 400 metros por encima del nivel del mar, por debajo de los 2240 de la Ciudad de México y muy lejos de los 4150 de El Alto, localidad en la que la selección boliviana ofició como local en la última etapa de las eliminatorias sudamericanas.
La Verde, con la cabeza en el repechaje
Si bien esta tarde saldrán a la cancha para el amistoso contra la selección mexicana, la mayor preocupación de los aficionados de Bolivia sigue siendo la serie del repechaje intercontinental rumbo al Mundial 2026, que tendrá lugar el próximo mes de marzo en el estadio de los Rayados de Monterrey.
El debut de Bolivia para esta instancia será ante Surinam el próximo 26 de marzo y, de vencer al conjunto sudamericano que juega en la Concacaf, tendrá que enfrentarse a la selección de Irak para poder adjudicarse uno de los últimos boletos disponibles para disputar la Copa del Mundo.
Curiosamente, este será el segundo encuentro amistoso de la selección boliviana en lo que va del año 2026. Su anterior rival también fue Panamá y el encuentro terminó en empate a uno.
Solo con jugadores locales
Debido a que tanto el partido contra Panamá como el encuentro contra Bolivia ocurren fuera de una Fecha FIFA, Javier Aguirre no pudo ni podrá contar con los jugadores comprometidos con competiciones europeas y se vio obligado a convocar jugadores que formen parte de equipos de la Liga MX o la MLS.
Entre lo más destacado de esta particular convocatoria, resalta la presencia de ocho integrantes del conjunto de Chivas, club que más futbolistas aportó para estos encuentros de preparación. No obstante, el tricolor sigue afectado por serias imprecisiones dentro del terreno de juego y una evidente falta de claridad ofensiva, teniendo que valerse de un gol en contra del conjunto panameño para ganar.
