Durante el Aniversario de la Constitución de 1917, la presidenta Claudia Sheinbaum dio detalles sobre la reforma laboral que podría llevarse adelante «en las próximas semanas», según sus propias palabras. Aun con el debate en marcha, la mandataria anticipó que la jornada laboral de 48 horas pasará a ser de 40 horas semanales de forma gradual. En el Teatro de la República, en Querétaro, la presidenta dejó más precisiones de lo que podría implementarse en el Congreso y varios oficialistas aplaudieron la iniciativa.
Detalles de la reforma
La actual ley que establece en México una jornada máxima de 48 horas semanales podría modificarse gracias a la reforma laboral que propone un límite de 40 horas. De llevarse adelante, como lo adelantó Sheinbaum, el esquema estaría formado por cinco días de trabajo y dos días de descanso, con ocho horas de trabajo por día y la posibilidad de flexibilización entre empresarios y trabajadores para organizar los horarios.
Según explicaron desde el Palacio Nacional, se evalúa un cambio escalonado que mantendría durante 2026 la jornada de 48 horas semanales, pero cambiaría desde 2027 hasta llegar a su final en 2030, siguiendo las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo. En ese año se llegará a las 40 horas semanales del proyecto. De esta manera, 2027 pasará a tener 46 horas semanales, 2028 unas 44 horas, 2029 unas 42 horas semanales y 2030 finalmente tendrá las 40 correspondientes.
Sheinbaum defiende la reforma laboral
En su discurso en el 109.° aniversario de la Constitución de 1917, en el Teatro de la República en Querétaro, Claudia Sheinbaum adelantó que la reforma laboral y la jornada laboral de 40 horas avanzan en el Congreso y puso fecha para «dentro de unas semanas» para su aprobación. Al ser uno de los objetivos centrales del Gobierno de la República, la presidenta arrojó más detalles para justificar el próximo paso legislativo.
«En las próximas semanas se aprobará la jornada de 40 horas y su aplicación de manera gradual», comenzó expresando Sheinbaum entre aplausos de los presentes. Además, sumó: «Por ello hoy, 5 de febrero, en el aniversario de la promulgación de la Constitución de 1917, afirmamos que la Cuarta Transformación ha recuperado en mucho su esencia. México es el resultado de sus transformaciones y cada transformación dejó su huella en una Constitución. No como letra muerta, sino como expresión viva de la lucha popular».
Con la aprobación en el eje de la agenda política del Gobierno federal, se podría ver otro cambio constitucional y de leyes secundarias en distintos frentes. Ahora en lo laboral, con la reforma que pone como eje el reconocimiento de derechos, afirmó la presidenta. Más adelante, sumó: «Esa es nuestra historia, esa es nuestra fuerza y es nuestra responsabilidad; defender la patria, cuidar la soberanía y hacer realidad la justicia social para la que tantas y tantos entregaron su vida».
El proyecto se encuentra en una fase decisiva y el próximo 11 de febrero el Senado de la República discutirá y votará la reforma laboral, dando paso a las comisiones y lecturas en el Pleno. De resultar positivo, la jornada laboral de 40 horas por semana será incorporada en la Constitución.
Defensas y críticas
Mientras los impulsores de la propuesta insisten en la nula posibilidad de disminución salarial ni de prestaciones, los empresarios muestran preocupación por el aumento del costo laboral, sumando el argumento de falta de apoyos fiscales o incentivos para la contratación. Según la resolución que puede ser aprobada en las próximas semanas, de acuerdo con Sheinbaum, las horas extras también quedarán más reguladas y podrán ser solo 12 horas extra como máximo por semana y 4 horas extra diarias como tope. Otro punto que permanece en discusión en la opinión pública.
