Con muy poco brillo, pero con la tranquilidad de quien hizo la tarea antes, Toluca dio un paso más rumbo a su sueño de repetir corona. La noche en el estadio Nemesio Diez no fue una fiesta ofensiva, pero sí una de resistencia y orden; además, el equipo escarlata, empujado por su gente, buscó romper el cerrojo fronterizo, pero no tuvo éxito, pero pudo sellar su boleto a las semifinales tras igualar 0-0 con Juárez, apoyado por la ventaja global que había cosechado días antes. El 2-1 de la ida que terminó siendo suficiente.
Un duelo cerrado: primer tiempo de insistencia para Toluca, pero sin recompensa
Durante los primeros minutos se notó la intención de liquidar cualquier sobresalto; hubo un par de remates, alguna conexión rápida, pero nada debido a que fue un partido de paciencia, de esos en los que cada avance parece más un ensayo que un ataque rival. Desde el arranque, Toluca se lanzó al frente, pero la afición escarlata rugía, empujaba, exigía.
Sin embargo, los encargados de marcar la diferencia no estuvieron finos, porque Paulinho, que es el tricampeón de goleo, nada menos, desperdició dos oportunidades claras; estaba claro que no era su noche, como no lo fue para el América, que quedó eliminado de la Liga MX. Tampoco la de Ángulo ni la de Helinho, que intentaron desde media distancia sin encontrar dirección.
Aun así, el local mantenía el control; se veía que movían la pelota, abrían espacios, pero la última decisión les jugaba en contra. Juárez resistía con orden, juntando líneas y evitando que el partido se rompiera; entonces el cero empezaba a sentirse más pesado de lo normal.
Sin dudas, la defensa juarense respondió con personalidad; Mayorga, García y Murillo cortaban todo lo que pasaba cerca del área. En una de las acciones más tensas, Sebastián Jurado salvó a su equipo con una intervención que terminó levantando aplausos incluso de los neutrales.
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