La noche de este domingo pasará a la historia de la aviación comercial en el estado de Nueva York como el escenario de un accidente sin precedentes. Un vuelo de pasajeros que se aprestaba a ejecutar su maniobra final de aterrizaje en el Aeropuerto LaGuardia, correspondiente al abundante distrito de Queens, se convirtió en el escenario de un catastrófico choque al dar con un vehículo de emergencia que inexplicablemente se encontraba en la pista. La colisión, que se produjo a gran velocidad, dio como resultado que se activara un dispositivo de rescate y la clausura inmediata del aeropuerto.
Detalles del vuelo procedente de Montreal
El accidente tuvo lugar en el vuelo AC-8646, operado por Jazz Aviation LP con la marca de Air Canada Express, cuyo destino era el Aeropuerto Internacional Pierre Elliot Trudeau de la ciudad de Montreal, Canadá. El jet Bombardier CRJ-900, cuya especificación era cumplir con rutas de corto y mediano alcance, transportaba a 72 pasajeros y 4 miembros de la tripulación.
Los informes iniciales del suceso recogen que el vuelo ya había llegado a la Pista 4 hacia las 23.40 h y, una vez en la pista y, desplazándose a más de 200 km/h, colisionó a gran velocidad con un vehículo de bomberos de rescate de aeronaves. Las imágenes y vídeos por los testigos mostraban que el avión había sufrido daños extremos en su parte delantera y fuselaje, iluminado por potentes focos, mientras que el vehículo de emergencias estaba completamente destrozado.
Los protocolos de emergencia en el aeropuerto fueron establecidos nada más tener lugar la colisión violenta. En un tiempo ínfimo los bomberos y las brigadas de rescate hicieron lo que estaba en su mano para evacuar a todos los pasajeros y a la tripulación que quedaban cerrados en la parte partida de la cabina, justo en el momento después del choque frontal. El piloto y el copiloto, que sufrieron lesiones muy severas y fueron finalmente evacuados y llevados urgentemente a un centro de salud cercano, donde fallecieron.
Cierre total de LaGuardia y caos operativo
La espectacular colisión dio lugar a un colapso fulminante y total del tráfico aéreo de la zona de Nueva York. La Administración Federal de la Aviación (FAA) de EE. UU. dio fe de la gravedad del suceso en su propia manera, con una escueta pero contundente afirmación: «LaGuardia cerrado». El organismo federal decidió exigir que los vuelos programados para aterrizar en esa terminal fueran desviados o suspendidos, remitiendo a los viajeros a sus páginas web para recibir notificaciones. Horas después, las autoridades del propio aeropuerto ampliaron la orden hasta el punto de que la pista permanecería cerrada «por completo» hasta las 14.00 (hora local) de este lunes, con el objetivo de facilitar la labor de rescate y realizar las primeras comprobaciones de la escena.
Dicho cierre de operaciones sólo venía a contribuir a una jornada ya de por sí complicada para la logística del aeropuerto de Nueva York, durante las horas anteriores al fatídico accidente, la terminal de LaGuardia ya había registrado un gran número de demoras y de vuelos cancelados.
La investigación en curso
El enfoque se ha concentrado en buscar respuestas. La FAA ha indicado ya de forma oficial que la NTSB (Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos) ha iniciado la investigación y será la única encargada de realizar las actualizaciones del caso. El eje principal de la investigación de la NTSB consistirá en determinar científicamente y con precisión cómo y por qué el vehículo destinado a la asistencia de la Autoridad Portuaria había salido a la pista activa. La aerolínea canadiense Jazz Aviation ha hecho un anuncio confirmando el número de pasajeros y de tripulantes a bordo y asegurando su colaboración con las autoridades estadounidenses para esclarecer lo sucedido con el vuelo.
