La falta de financiamiento para el Departamento de Seguridad Nacional complicó el funcionamiento de los aeropuertos en todo el país. Ante la falta de pago producto de esta situación, miles de empleados de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) decidieron abandonar sus puestos de trabajo, generando un caos en la actividad aeroportuaria. Sin embargo, tras semanas de complicaciones, el escenario comienza a mejorar, según el Gobierno.
Ausentismo y complicaciones en los aeropuertos de EE. UU.
Este martes, diferentes medios locales e internacionales ratificaron las complicaciones en la actividad aeroportuaria de todo el país. Es que, según pudieron confirmar, las largas filas en los controles de seguridad aún persisten, pese a que muchos de los trabajadores comenzaron a recibir los pagos atrasados. Se trata de una situación que enciende las alarmas del Gobierno de Donald Trump, debido a la importancia de esta fecha para la actividad turística.
Tras el acuerdo en el Congreso entre demócratas y republicanos para financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), las autoridades nacionales pensaron que el caos iba a estar resuelto para estas fechas. Sin embargo, los altos niveles de ausentismo preocupan a la Secretaría de Transporte, ya que los aeropuertos de mayor flujo continúan sin la totalidad de sus empleados, lo que sigue complicando el normal funcionamiento.
Gracias al acuerdo del Senado, los trabajadores de la TSA, el área más afectada por el cierre del DHS, comenzaron a ver reflejado en sus cuentas el pago de sus salarios atrasados. No obstante, esa regularización de los haberes es parcial y el proceso avanza de manera desigual, lo que impide que los empleados de aeropuertos vuelvan a sus puestos de trabajo, aumentando la incertidumbre del sector.
Regularización de la actividad
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, dialogó con Fox Business este miércoles y entregó una visión completamente distinta a la información entregada por los medios a inicios de semana. Según explicó, tras el acuerdo en el Senado, que permitió regularizar la situación salarial de los trabajadores de la TSA, la actividad aeroportuaria comenzó a regularizarse y el tiempo de espera en los controles de seguridad disminuyó de manera notable.
«La situación está mejorando. Vimos algunos recintos con filas de hasta 3 o 4 horas, pero esas filas están disminuyendo. Creo que la más larga que se ha visto es de no más de 40 minutos», manifestó el funcionario. Se trata de una versión esperanzadora para el Gobierno, más que nada de cara a este fin de semana, en el que miles de familias emprenderán viajes para aprovechar la Semana Santa.
Además, esta versión reivindica las estrategias implementadas por el Gobierno para solucionar las complicaciones ocasionadas por el elevado ausentismo de los trabajadores de la Administración de Seguridad del Transporte. Una de las medidas más relevantes fue el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en los aeropuertos, cuyo objetivo era regularizar la actividad.
El papel crucial del ICE
De acuerdo con las declaraciones de Sean Duffy en Fox Business, esto fue crucial para mitigar el caos y resolver de manera provisoria la situación. «Menos mal que el presidente Donald Trump decidió desplegar a ICE en los aeropuertos y encontró una manera de pagar a los agentes del TSA. El ICE ha sido de gran ayuda en este complicado escenario», aseveró el funcionario.
Cabe resaltar que la estrategia de seguridad de Donald Trump para resolver esta situación contó con un total de 150 agentes del Servicio de Inmigración y Control Aduanero, los cuales fueron desplegados en al menos 14 aeropuertos de todo el país. La idea principal era reforzar aquellos recintos con más flujo de pasajeros para evitar retrasos y nuevas cancelaciones de vuelos.
