La disputa comercial entre los autos de gasolina y eléctricos ha estado servida en el último tiempo, inclinándose la balanza más a favor de los primeros por su valor menor. Sin embargo, pronto los eléctricos podrían pasar a ser más baratos, cambiando de manera drástica el paradigma impuesto. La noticia llega en un momento crucial para la electromovilidad, que pisa el acelerador en México, donde las ventas de coches eléctricos se dispararon un 38% en 2025.
Estado de las ventas de coches eléctricos en México
Tras revelarse cuál es la marca que vende el 70% de los autos eléctricos de México, inevitablemente el foco se ha posado sobre la movilidad electrificada. Según la Electro Movilidad Asociación (EMA), 2025 anotó la venta de 96 636 piezas automovilísticas eléctricas, híbridas conectables y de rango extendido eléctrico. Estos datos solo confirman una tendencia que ya se venía notando desde hace años: una aceleración sostenida de la movilidad eléctrica.
El Barómetro de Electromovilidad de la EMA reporta que las ventas de esta categoría vivieron un aumento anual del 38,5%. En esta línea, al cierre de 2025, México totalizó 56 726 posiciones de carga de vehículos eléctricos. Dato que supone un incremento anual del 25,9%, impulsado especialmente por la red privada, según datos aportados por la Electro Movilidad Asociación (EMA).
La red privada, que contempla cargadores residenciales, en agencias automotrices y corporativos, abarca más de 52 666 conexiones. Mientras tanto, la red de recarga pública anotó 4060 conexiones, con una suba del 22% frente a 2024 y un fuerte crecimiento de carga rápida (cerca del 86,1%).
¿Por qué los coches eléctricos resultarán más baratos que los de gasolina?
Al tiempo, un estudio de Recurrent, respaldado por Goldman Sachs, expuso que en pocos años el reemplazo de la batería de un vehículo eléctrico podría ser algo más económico que la reparación de una avería grande en un motor de combustión interna. ¿Por qué? Se proyecta que el costo de las baterías bajará considerablemente para 2030.
Para este año, se prevé que el valor de las baterías disminuya hasta 69 euros/kWh ($1416 por kWh), casi la mitad de lo que se pagaba en el año 2023. Algunas químicas, como el litio ferrosfato, pululan alrededor de los 65 euros/ kWh ($1334). Mirando hacia 2030, Rocky Mountain Institute proyecta un horizonte optimista, con importes de entre 28 y 46 euros/kWh ($574 y $944, de forma respectiva).
Estos números auguran que sustituir una batería grande de eléctricos de 90 a 100 kWh podría tener un valor de entre 3200 y 4800 euros ($66 000 y $98 000, respectivamente). Incluso podría tener precios más bajos si la tendencia se solidifica para entonces. En opciones más comprimidas, como las de 60 kWh, colocadas sobre piezas populares, la estimación abarca un intervalo aproximado de 2000 a 3000 euros ($41 000 y $61 000).
Son varios los factores que influyen sobre la reducción de costos, como el uso de recursos más económicos (sobre todo litio y cobalto), una cadena de suministro más eficiente, producción a gran escala, competencia al alza (con especial presión a la baja en baterías LFP) y un escenario de sobreoferta.
¿Cuánto costará reparar un auto de gasolina en 2030?
El informe mencionado repara en que una avería grave en un motor de combustión suele costar cantidades elevadas. Además, en algunos casos podría acercarse o incluso superar el precio estimado para la sustitución de una batería completa en 2030. A efectos prácticos, una reparación de trascendencia en un motor térmico puede superar fácilmente los 4000 y 5000 euros, con el precio final a determinar según el coche, marca, alcance del año y mano de obra.
Ante este escenario, una batería grande podría ubicarse alrededor de 3200 a 4800 euros en esas fechas, sin que esto abarque el trabajo de instalación. Si las proyecciones llegan a cumplirse en su integridad, hacia 2030 el auto eléctrico pasaría a ser más barato de mantener que las piezas de gasolina. Hasta que ese momento llegue, los conductores viven el presente y miran de cerca los 1000 millones de dólares que llegan a México para fabricar más autos.
