Un simple escaneo de un código QR es suficiente para perderlo todo.
Recibir un mensaje en el móvil alertando sobre una multa pendiente puede quitarle el sueño a cualquiera, pero no puedes dejarte engañar.
Pero ¿cómo es posible que un simple mensaje tenga tanto poder y termine dejándonos en la ruina?
Cómo han evolucionado las estafas y quiénes son las principales víctimas
Las estafas de internet se han vuelto cada vez más frecuentes y elaboradas, pero lo más triste es que los inmigrantes son las principales víctimas.
Los delincuentes saben que alguien que está tratando de poner sus papeles en regla o mantener un historial limpio tiene mucho que perder, y usan ese desconocimiento de las leyes locales para sembrar pánico.
Con la velocidad a la que se aprueban nuevas leyes en estados como California, es realmente difícil estar al día con cada regla de tránsito o de peaje.
Ese bombardeo de información genera tal confusión que ante un mensaje de una supuesta multa, sea muy fácil dudar y pensar: «¿será que es un sistema nuevo y no me enteré?».
Ese momento vulnerabilidad es el que aprovechan para engañarte. Por eso debes estar muy atento.
Una alerta por avisos judiciales falsos
Estamos en una situación que nadie se esperaba, pero las estafas se han vuelto tan comunes que los funcionarios del estado han tenido que salir a dar la cara y advertir a la población.
El State of California Department of Justice ha sido tajante: los tribunales jamás se comunicarán contigo por mensaje de texto, llamada o correo electrónico para pedirte dinero.
Si te llega un mensaje relacionado con una deuda o multa de tránsito y te genera dudas, la única forma segura de quitarte esa preocupación es tomar tú mismo el control de la situación.
No uses los enlaces que te envían. Mejor entra directamente al portal oficial de casos de tu corte local o busca el número de teléfono del juzgado y llama tú mismo.
El Fiscal General, Rob Bonta, fue muy claro al decir que estos mensajes son una trampa total diseñada para engañar al ojo humano y que nadie tiene que ceder ante la presión de un supuesto «pago inmediato».
Los delincuentes saben que no te quieres llevar otra decepción, entonces usan la urgencia como un arma para que te sientas culpable y necesites actuar rápido.
La famosa trampa del código QR
Para salvarte de estas estafas, tienes que saber cómo funcionan, así que pon mucha atención, porque lo primero es que te llega un mensaje diciendo que, supuestamente debes dinero por una multa o que se te olvidó pagar algo.
Mucha atención con los detalles, porque estos mensajes suelen incluir un código QR que parece normal, pero en cuanto lo escaneas con el celular, te manda directo a una página que es idéntica a la del gobierno.
Al ingresar, el sitio te pide los datos de tu tarjeta de crédito o tu cuenta bancaria bajo la promesa de «limpiar tu nombre» y ahí está el engaño. Es un proceso diseñado para que pienses que estas solucionando un problema cuando en realidad te estás metiendo en uno.
Los estafadores saben que nadie quiere tener problemas con la ley y se aprovechan de ese miedo para quitarte el dinero que tanto te cuesta ganar.
Es algo que genera mucha impotencia, pero la mejor defensa que tenemos en ese momento es la calma. Tómate un tiempo para respirar profundamente e ignorar ese mensaje. Así podrás proteger tu dinero, tu tranquilidad y todo lo que puedes conseguir en este país.
