Circular por las calles de California puede costar muy caro.
Lo que antes era una infracción que quizás pasaba desapercibida, hoy se traduce en notificaciones que llegan directamente al buzón, con montos que han generado una ola de quejas.
Lo que la mayoría no sabe es que estas sanciones no son un hecho aislado, sino apenas el comienzo de una estrategia mucho más amplia. ¿De qué se trata?
Qué está pasando con las multas en California
El malestar entre quienes se ponen al volante no es para menos. Las sanciones económicas han escalado rápidamente, llegando en algunos casos hasta los US$500 para quienes exceden los límites de velocidad de forma considerable.
Para muchas familias, recibir una notificación así supone un golpe duro a su economía mensual y, aunque hay muchas quejas, las autoridades insisten en que esta es la única forma de frenar los accidentes mortales.
Lo que realmente preocupa a los conductores no es solo el dinero. Hay una sensación general de que las reglas están cambiando y de que pronto será casi imposible conducir sin sentirse vigilado en cada esquina.
La verdad es que lo que vemos hoy es solo el comienzo, pues existe un plan de vigilancia mucho más amplio ya en marcha que busca cubrir cada sector de la ciudad.
Una vigilancia que va más allá de un simple radar
Para entender realmente qué es lo que está pasando en las calles, solo hay que mirar los programas que ya funcionan en ciudades como la City of Oakland.
Allí, el sistema no se limita a tomar una foto, sino que utiliza una escala de multas muy estricta que castiga con mayor severidad a quienes superan ampliamente los límites. Por ejemplo, si alguien conduce a más de 100 millas por hora, la sanción es inmediata y severa.
Es un sistema diseñado para que el conductor sienta la presión de respetar las normas en todo momento, no solo cuando ve una patrulla cerca.
Lo que hace que este modelo sea tan diferente es que ya no hace falta que un oficial te detenga en el camino para entregarte una multa. La cámara simplemente captura la matrícula trasera y la notificación te llega directamente por correo, sin mediar palabra.
Esta tecnología permite reducir las detenciones policiales en la calle y, a cambio, crea una red de ojos electrónicos que nunca descansan y evitan errores tan escandalosos como sucedió con el caso de esta mujer y un oficial.
Es un modelo que se está probando con éxito y que servirá de guía para lo que el estado quiere implementar en muchas otras ciudades.
El ambicioso plan de California
La realidad para quienes hoy se quejan de las multas es que California no piensa dar marcha atrás. Al contrario, el plan es llenar las calles con una cantidad de cámaras nunca antes vista. Solo en Los Ángeles, el Concejo Municipal ya dio luz verde para instalar 125 dispositivos nuevos.
Se empezará con pruebas técnicas entre abril y julio. Después, habrá un periodo de 60 días en el que solo se enviarán advertencias, para que los conductores se acostumbren antes de que las multas reales comiencen a llegar.
Mientras muchos hoy protestan por una multa aislada, el gobierno estatal se prepara para que muy pronto sea casi imposible circular por las avenidas principales sin estar bajo la mirada de un lente electrónico. Lo que estamos viendo es un cambio profundo en la forma de vigilar las calles: ya no se trata solo de operativos policiales ocasionales, sino de un sistema automático que funcionará las 24 horas.
