La transición hacia medios de transporte sin emisiones acerca a los ferris a una nueva eléctrica era en Estados Unidos. El tráfico marítimo de pasajeros es muy usado en ciertas regiones de EE. UU. y en el mundo entero, por lo que acerca estos medios de movilidad hacia la electrificación es un paso para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Nuevas oportunidades para el transporte marítimo con electricidad
Los ferris que movilizan a diario miles de pasajeros normalmente utilizan sistemas a base de diésel que producen emisiones de gases de efecto invernadero. Ahora que el calentamiento global se ha convertido en una variable de alta relevancia para el mundo, es momento de incorporar nuevas flotas eléctricas para el transporte marítimo.
Por medio de sistemas modernos, los ferris en Estados Unidos se acercan a una nueva etapa de transformación. Reducir la contaminación es un elemento primordial, y según estudios, el tráfico marino es uno de los mayores emisores de contaminación. No solo en cuanto a gases de efecto invernadero, también afecta el ruido, que perturba los ecosistemas marinos.
Ante dicha situación, Estados Unidos se acerca a nuevas oportunidades para la movilidad marítima, sin influir en el ambiente. La electrificación ofrece menor contaminación, ahorro en combustibles, menos ruido al no contar con motores propensos a las vibraciones, así como una mayor calidad del aire en regiones costeras.
Ferris con responsabilidad ambiental en Estados Unidos
Existen dos casos populares que vale la pena detallar. El primero es de la empresa Vessev, que planea incorporar su sistema de ferry con hidroalas en el lago Tahoe. Es un sistema moderno y novedoso que se ha probado con éxito en otras partes del mundo, como Nueva Zelanda, con estructuras parecidas a unas alas por debajo de la embarcación.
Según datos de Vessev, el diseño es capaz de reducir hasta un 66 % la resistencia hidrodinámica. Gracias a ello, es más factible electrificar flotas grandes, ya que permite crear embarcaciones menos pesadas y, en consecuencia, necesitan menos cantidad de energía. Este sistema es ideal para baterías más pequeñas que puedan recargarse en menor tiempo.
Por otra parte, en San Francisco se concentran en una transformación de sus flotas de ferris. El principal operador de transbordadores, San Francisco Bay Ferry, agregará 4 transbordadores eléctricos a su flota. Su sistema será de embarcaciones eléctricas, sin tecnología de hidroalas, pero es un avance para una nueva era en la movilidad marítima.
La electrificación en el transporte marítimo puede reducir costos
El uso de combustibles fósiles es perjudicial por el tema de las emisiones, pero también implica desembolsos económicos mayores por las volatilidades de los precios. De hecho, el incremento del diésel genera más ventas de camiones eléctricos, y podría hacer lo mismo en la industria marítima en los próximos años.
Los motores eléctricos generan ahorros en el largo plazo, ya que requieren de menor mantenimiento que los de combustión. A su vez, reducen los niveles contaminantes en el aire, así como el ruido excesivo que generan los motores de diésel. Ante los aumentos en los precios del diésel, la viabilidad de proyectos eléctricos en el sistema de transporte marítimo se incrementa.
Cabe destacar que no todas las rutas son viables para la electrificación; depende del trayecto, número de pasajeros o carga de los ferris para determinar la viabilidad de estas iniciativas. Así mismo, las embarcaciones eléctricas, aunque no generan emisiones, requieren de una fuente de recarga apropiada a través de renovables, para evitar que durante todo el ciclo de su vida generen contaminación ambiental. Incluir embarcaciones eléctricas y sistemas que facilitan la adopción de baterías impulsa la movilidad con responsabilidad ambiental en el país.
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