Elon Musk aseguró que la Conducción Autónoma Supervisada de Tesla (FSD Supervised) representa un «antes y un después» en la movilidad personal, al difundir un testimonio viral de un usuario cuya suegra de 87 años «volvió a conducir» su Cybertruck utilizando el sistema FSD 14.2.2.5. El mensaje del CEO de Tesla refuerza la idea de que la tecnología de conducción autónoma no solo es viable para conductores jóvenes, sino que puede devolver libertad de movimiento a personas mayores o con movilidad reducida.
Lo que dijo Musk y el ejemplo de la mujer de 87 años
El posteo de Musk en la red social X, que se reproducía bajo el eslogan «la Conducción Autónoma Supervisada puede devolverte tu libertad», se hizo eco del relato de una pareja que compartió el video donde explican que una mujer de 87 años decidió «conducir» el Cybertruck, realizando una breve salida utilizando FSD 14.2.2.5.
En el clip se puede observar cómo la mujer, que no había conducido durante cinco años, se muestra emocionada y describe la experiencia como «increíble», mientras el vehículo maneja por la ciudad con el sistema de conducción asistida activado. El ejemplo no solo ilustra el uso cotidiano de FSD, sino que también refuerza la narrativa de Tesla de que la tecnología es accesible y comprensible incluso para usuarios no técnicos, lo que apoya la idea de Elon Musk de que el sistema está progresando hacia una conducción más confiable y democrática.
De qué se trata la Conducción Autónoma Supervisada
A pesar de su nombre, el sistema de Conducción Totalmente Autónoma (FSD por sus siglas en inglés) sigue siendo un sistema de asistencia de conducción de Nivel 2, lo que significa que el conductor debe vigilar el entorno mientras está al volante y permanecer listo para asumir el control en cualquier momento que se requiera.
Es por eso que Tesla ha modificado la denominación de su paquete de «Conducción Totalmente Autónoma» a «Conducción Autónoma Supervisada», dejando claro que no se trata de una conducción completamente pasiva, aunque Musk insiste en que el sistema cada vez debe intervenir menos.
En la práctica, el sistema gestiona cambios de carril, giros, señales de tránsito e incluso el estacionamiento, pero mantiene al usuario como responsable legal de la conducción del vehículo, lo que implica que el conductor debe permanecer atento aunque el sistema sea el que tome el mando.
Musk ha señalado que el paso siguiente será la conducción completamente autónoma sin supervisión, pero ha reconocido que se necesitan miles de millones de kilómetros de recorrido adicional para alcanzar un nivel de fiabilidad que sea aceptable para las autoridades.
Hacia un «antes y un después» en la movilidad
En base a lo señalado, Tesla y su CEO ya hablan de un cambio de paradigma, en el que pasar de un modelo donde el humano está obligado a conducir a uno en el que el sistema de IA conduce el 99% del tiempo y el conductor solo interviene en situaciones excepcionales, es algo «revolucionario». De acuerdo con analistas especializados, el uso extendido de la «Conducción Totalmente Autónoma» puede abrir nuevos mercados, como el transporte para personas mayores, discapacitadas o con limitaciones visuales.
El caso de la mujer de 87 años, suegra de la persona que publicó el video, no es un testimonio aislado, sino un símbolo de la narrativa de Tesla, de que la conducción autónoma no es solo para conductores expertos o entusiastas, sino una herramienta que puede ampliar la independencia y la calidad de vida de toda una generación de personas que ya no se sienten cómodas al volante. Incluso a pesar de las críticas regulatorias y los cuestionamientos sobre la seguridad, Musk insiste en que la «Conducción Autónoma Supervisada» está marcando un antes y un después.
