El imparable aumento de la gasolina se convirtió en una de las principales preocupaciones de los ciudadanos estadounidenses. En las últimas semanas, el precio del galón alcanzó precios históricos, una situación que no solo afecta a los conductores, sino que tiene repercusiones directas en el costo de vida de la gente. Hoy, el precio del combustible llegó a los US$4, el más alto en 4 años, lo que generó duras críticas contra la administración de Donald Trump.
Un escenario inestable
Durante el último mes, el valor de la gasolina mantuvo una tendencia alcista que se vio reflejada en los surtidores de todo el país, aunque algunos Estados se vieron más afectados que otros. Es el caso de Ohio, donde el precio de los galones registró incrementos alarmantes durante el mes de marzo, principalmente en Cleveland y Akron, según un reciente informe publicado en la web oficial de GasBuddy.
Patrick de Haan, jefe de análisis de petróleo de esta página informativa, explicó que los aumentos en Estados Unidos están vinculados de manera directa con el cierre del estrecho de Ormuz, la principal vía marítima por donde se transporta el crudo a nivel global. Como consecuencia de esta situación, millones de barriles al día quedan restringidos, lo que genera una escasez de petróleo en todo el mundo.
«La situación sigue siendo volátil e impredecible, pero es probable que la presión alcista en los precios de los combustibles persista mientras la oferta mundial de petróleo se vea limitada por la continua interrupción del Estrecho», señaló el experto. Este análisis, difundido a inicios de esta semana, advertía que el precio del galón a nivel nacional podría alcanzar los US$4, algo que ocurrió mucho antes de lo que se esperaba.
Duras críticas contra la administración de Donald Trump
Este martes, el senador demócrata Dick Durbin, a través de su cuenta oficial de X, hizo un tajante descargo contra la administración de Donald Trump por los precios de la gasolina. El legislador destacó que el galón alcanzó un máximo que no se registraba desde hace años, lo que adjudicó como una consecuencia directa de las políticas nacionales e internacionales del Gobierno republicano.
«Hoy, el precio de la gasolina alcanzó los US$4 por galón, el precio más alto en casi cuatro años. La guerra del presidente Trump contra Irán está perjudicando a los estadounidenses en su propio país y poniendo en peligro a nuestros militares extranjeros», recriminó el senador en sus redes. En ese sentido, criticó el hecho de que los republicanos continúen apoyando este tipo de políticas internacionales, que no hacen más que perjudicar al ciudadano común.
De acuerdo con la visión de Durbin, Donald Trump no tiene una estrategia definida para esta guerra. Sin embargo, los republicanos no dudan en darle «carta blanca» a la administración nacional para continuar con este conflicto, una postura bastante criticada por el ala demócrata. Muchas de las figuras políticas opositoras, como el caso de Sharon Brown, calificaron esta guerra como «innecesaria» y «perjudicial» para la gente trabajadora.
Recortes en EE. UU.
Otras críticas surgidas en estas últimas semanas están vinculadas a los recortes históricos de Medicaid, una medida bastante criticada por los demócratas. Esta política, sumada a la extinción de los créditos fiscales para la atención médica, genera un fuerte repudio social. Y ahora, frente a un nuevo proyecto que quitaría alrededor de US$200 mil millones de dólares en salud, la polémica aumentó.
Desde la oposición advierten que esos recortes en sanidad serán utilizados para financiar la guerra de Donald Trump en Irán. Frente a ello, criticaron el hecho de que los republicanos respaldan medidas que perjudican y aumentan medidas en el costo de vida de los estadounidenses, mientras la Casa Blanca lleva adelante guerras que no van a ningún lado.
