El Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de la ciudad de Nueva York (JFK Airport) avanza en la última etapa para inaugurar 23 nuevas puertas de embarque en una obra que lo consolida como el nuevo megahub internacional del estado. La Nueva Terminal Uno (New Terminal One o NTO) es un megaproyecto que abarca más de US$9500 millones y una superficie de 2,6 millones de pies cuadrados, convirtiéndola en la terminal más grande del aeropuerto y uno de los proyectos aeroportuarios más ambiciosos de todo EE. UU.
La transformación del JFK Airport
El proyecto de la Nueva Terminal Uno es parte de un plan más amplio de reconversión del JFK, un programa que recibe una inversión de US$19 000 millones para el desarrollo de dos terminales nuevas, la modernización de dos ya existentes y la creación de un centro de transporte terrestre, junto con una red vial simplificada. El complejo está construido sobre los terrenos donde antes funcionaban las antiguas terminales 1, 2 y 3, en el lado sur del aeropuerto. El mismo será exclusivamente internacional, pensado para vuelos de largo radio y grandes aeronaves de fuselaje ancho.
La fase A de la construcción incluye los halls de llegada y salida y 14 puertas, y está pensada para inaugurarse este mismo año, en torno al Mundial de la FIFA que tendrá bastante actividad en la ciudad de Nueva York. El desarrollo total se proyecta hacia 2030: 23 puertas de embarque y un conjunto de servicios para consolidar el «megahub». Al finalizar la construcción, la Nueva Terminal Uno se extenderá por alrededor de 2,6 millones de pies cuadrados y ofrecerá locales comerciales, gastronomía y sectores VIP.
El diseño arquitectónico está a cargo de Gensler, quien apuesta por tres niveles de estructura con un eje central. En términos figurativos, el semblante del edificio se asemeja a una mariposa vista desde el aire, gracias a dos «alas» de muelle de embarque. El recorrido de check-in, controles y Aduana se organiza en un mismo nivel, reduciendo significativamente los traslados y las filas, algo que suele criticarse bastante en el JFK Airport.
El desarrollo de la NTO como terminal pensada para el futuro y con una fuerte impronta neoyorquina
El nuevo megahub contará con espacios amplios, iluminados de manera natural, con sistemas de automatización de equipaje y la agilización de los trámites aeroportuarios con puertos de auto-check-in y control biométrico. Además, cuenta con un objetivo de certificación LEED Silver en eficiencia energética y sostenibilidad. El financiamiento es principalmente privado, mediante un consorcio internacional.
Más allá de los aspectos técnicos y funcionales que hacen a la ingeniería de la Nueva Terminal Uno, las autoridades a cargo del desarrollo se encuentran apostando por un programa artístico y cultural a fin de desplegar esculturas monumentales, mosaicos y murales, elaborados por siete artistas de renombre internacional, para complementar el tránsito por los halls y áreas comunes, complementando los aspectos artísticos con experiencias digitales inmersivas y piezas audiovisuales. El objetivo es que la terminal celebre la historia, la diversidad y la creatividad de Nueva York (y particularmente del borough de Queens), funcionando al mismo tiempo como una galería viva.
De momento se han confirmado aerolíneas de peso internacional para utilizar la NTO, como Air France, Etihad, Turkish Airlines o China Airlines, buscando que el flujo de pasajeros internacionales sea de alto volumen y alto gasto. Los viajeros, por su lado, podrán contar con menos colas de espera, más luz natural y una experiencia a la altura de terminales galardonadas en el rubro, como las de LaGuardia y Newark A. En Nueva York, el proyecto representa 10 000 empleos nuevos y la llegada de millones de pasajeros a un aeropuerto que busca dejar atrás su fama de envejecido y caótico.
