Pese a los aranceles, una marca está consiguiendo inundar México de autos eléctricos. Esta es solo una prueba más de que el país azteca sigue avanzando hacia la ansiada transición. Por este motivo, no extraña que se haya rozado el límite de los 100 000 coches comprados en 2025. La Electro Movilidad Asociación (EMA) reportó el año pasado la venta de 96 636 de piezas completamente eléctricas, híbridas conectables y de rango extendido.
¿Qué pasa con los coches eléctricos en México?
Pero este dato no viene solo. Es la consecuencia de lo que ha sucedido en los últimos años. El Barómetro de Electromovilidad de la EMA recopiló un 38,5% de crecimiento anual de ventas como esta. La tendencia al alza ha permitido que la cuota de mercado de los carros electrificados por los miembros de la EMA sobrepase el 6% sobre el total del mercado automotriz nacional.
La electromovilidad se presenta como una oportunidad estratégica para fomentar el desarrollo sostenible, al mismo tiempo que ingresa un nuevo agente activo en la competencia industrial: China. El país oriental ayudó a crear monstruos que desafían las leyes impuestas y ahora marca un puntaje impensado en México.
México ve brillar una marca de coches eléctricos, más allá de los aranceles
Aunque los aranceles han ocupado titulares, una marca ha superado este obstáculo para brillar con sus ventas en México. Incluso con los aranceles impuestos, los vehículos producidos en suelo chino tienen una competencia escasa en el mercado mexicano de los coches eléctricos. Valores bajos, subsidios gubernamentales y una red de carga en expansión sugieren un crecimiento continuo de las ventas de los fabricantes de coches chinos en el país.
La Ciudad de México se encuentra plagada de vehículos compactos baratos, cuyo funcionamiento se basa en baterías, creadas por compañías como BYD, de China. En 2025, BYD casi ha duplicado su volumen de ventas en México. Según estimaciones de BloombergNEF, actualmente esto se traduce en que 7 de cada 10 coches eléctricos e híbridos vendidos (70%) en México son de BYD.
Los carros eléctricos o enchufables corresponden al 9% de las ventas de vehículos nuevos. De esta manera, BYD se destaca en un segmento en crecimiento. Mientras otras marcas se centran en tecnologías que ya han demostrado ser rentables, los fabricantes de automóviles asiáticos vislumbran oportunidades financieras en categorías incipientes.
La unidad Dolphin Mini EV de BYD, la más popular de la firma, se comercializa por unos 2000 dólares por debajo de su competidor más cercano, el Chevrolet Spark EUV a batería. Parte del «secreto de éxito» de BYD es su estrategia de ventas. Ofrece precios considerablemente más accesibles que sus competidores, ya sea que hablemos de firmas estadounidenses, europeas o japonesas.
Aspecto que ha sido muy bien recibido entre los conductores mexicanos. Además, los acuerdos de financiamiento con tasas de interés bajas logran que el impacto monetario por los aranceles sea menor. Durante los primeros 10 meses de 2025, casi el 63% de los vehículos chinos vendidos en México (contemplando tanto los eléctricos como los de gasolina) se adquirieron con préstamos.
Esto frente al 56% del mismo periodo interanual, según arroja un informe datado en diciembre de la asociación automotriz mexicana AMDA, la empresa de investigación de mercado JATO Dynamics y Urban Science. Porcentaje que también se compara con el 61% de todas las compras de automóviles nuevos.
Valor diferencial de los autos de BYD en México
En Ciudad de México y otras zonas metropolitanas, la calidad del aire se torna deficiente. Es por eso por lo que los autos eléctricos y híbridos surgen como una opción atractiva. De hecho, este tipo de vehículos sí está permitido en todas las carreteras del país todo el tiempo, a pesar del Doble Hoy No Circula. En contraposición, otro tipo de autos más contaminantes solo pueden circular determinados días, con el fin de salvaguardar el aire y la salud de los mexicanos.
No importan los aranceles para BYD. La marca vende el 70% de los autos eléctricos en México, marcando la diferencia con el resto. Mientras esto sucede, Alemania apuesta por coches que se alimentan con la gasolina del futuro.
