Una reconocida marca de Japón pone la mira en México pensando en posibles nuevas fábricas automovilísticas. La noticia llega en un momento crucial para el país. Justo después de que la venta de carros nuevos marcara su quinto año consecutivo al alza en 2025, cosechando su mejor resultado desde el año 2017. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) lo pusieron de manifiesto. Superada la pandemia del COVID-19, la industria automotriz fue una de las más rápido se recompuso.
Las ventas de autos nuevos siguen creciendo en México
Tras comunicarse que un fabricante gringo traerá $1000 millones de dólares a México, el foco de la industria está puesto sobre las nuevas fábricas que estarían por venir. 2020 fue el año en el que comenzó el confinamiento. En aquel entonces, las ventas registraron un mínimo de 950 063 unidades, pero lo que muchos no vieron venir es que solo bastarían tres años para hacer girar la escena.
Los números rebotaron hacia los niveles previos a la pandemia, superando los 1.3 millones de vehículos nuevos. Así las cosas, México se sitúa entre los 15 mercados más grandes del planeta por ventas de vehículos ligeros nuevos. Las cifras preliminares auguran un año 2025 con ventas por 1 524 583 unidades, representando esta cifra un progreso del 1.3% en comparación con el año 2024.
Sin embargo, el auge se desaceleró respecto a los periodos anteriores. Solo 20 261 vehículos separaron a 2024 y 2025. Queda clara esa distancia más acotada al comparar el año 2024 con el año 2023. Instancia en la que la diferencia se situó por encima de las 140 000 unidades, arrojan datos del Inegi, basados en la información de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).
Japón podría abrir nuevas fábricas en el país
En este contexto, la reconocida empresa japonesa Mitsubishi ha pasado sus ojos en México. La firma no descarta la idea de establecer una producción propia dentro del país. ¿Razón? Los altos aranceles que se aplican sobre la importación de automóviles. La empresa puede beneficiarse de los permisos especiales obtenidos por la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, aspecto que le permite evadir el impacto directo de los aranceles del 50% sobre los carros de origen asiático.
En conversación con El Economista, Ah-Kin Vázquez, CEO de Mitsubishi Motors México, manifestó que gracias a la alianza mencionada la marca no enfrenta directamente las medidas arancelarias que se interponen en la irrupción de vehículos asiáticos. Hay que tener en cuenta que algunos de sus vehículos llegan desde Japón. Otros desde China, Tailandia e Indonesia.
En esa entrevista, Vázquez confirmó que están «viendo la manera de que Mitsubishi también genere sus propios cupos para en algún futuro, no depender de solamente la Alianza para esto». Aun con el respaldo del que goza la marca en estos momentos, Mitsubishi se plantea la posibilidad de producir dentro del país y obtener sus propios permisos. «Pues al corto plazo sí, no, no lo veo en el corto plazo, pero en mediano y largo», apreció. También advirtió que hacerlo conllevaría importes más accesibles para el consumidor.
La marca de Japón quiere afianzar su presencia en México
Aunque esta idea podría concretarse en varios años (si es que llega a hacerlo), estas declaraciones muestran que la marca de Japón busca garantizar su lugar dentro del mercado mexicano. En un escenario hipotético en el que esto sucediera, también aparecerían en escena nuevos puestos de trabajo y una nueva forma de crecer para Mitsubishi. No hay prisa en los planes, pero sí un propósito claro y una dirección para concretarlo.
Hoy la firma realiza su actividad con permisos de alianza. En el futuro, podría contar con permisos propios y, si las condiciones son propicias, una producción nacional sucedería. Japón señala a México. Podrían abrir nuevas fábricas Mitsubishi en el país, aunque todavía es pronto para acuñarlo. Mientas esta posibilidad está sobre la mesa, algo ocurre con el mercado mexicano.
