Este lunes 24 de agosto, el alcalde de la Ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció un plan para reacondicionar un tramo de la autopista Brooklyn-Queens. En un comunicado oficial, marcaron que la zona lleva más de 20 años sin soporte a pesar de que por ella pasan 130 000 vehículos por día, lo que corresponde a más del doble de la capacidad para la que fue construida. Por ello, la construcción que se encuentra entre Atlantic Avenue y Sands Street verá una modificación para priorizar el uso del transporte público e intentar aliviar el tránsito de coches particulares, lo que también reducirá las emisiones de dióxido de carbono.
Detalles de la obra
Según lo informado por el Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York, se esperan dos bypass elevados. Uno será de dos niveles sobre Furman Street entre Atlantic Avenue y Columbia Heights y el otro estará temporalmente desde Columbia Heights sobre el Puente de Brooklyn y hasta el Puente de Manhattan. Con esto, intentarán que la vida de uso de la obra se extienda 40 años más. La construcción deberá realizarse en colaboración con el gobierno estatal de Nueva York, ya que ellos tienen en sus manos el control de las vías norte y sur de la autopista Brooklyn-Queens.
De este modo, la Ciudad y el Estado estarán a cargo de obras de seguridad vial y mejoras urbanas para no afectar en demasía a los barrios que rodean la obra. US$17 millones serán invertidos en mejoras para Park Avenue, Clinton Hill y Fort Greene. A la vez, US$26 millones fueron destinados a la Brooklyn Waterfront Greenway en Gowanus y Red Hook, que complementarán las del futuro.
Nueva York modifica la autopista Brooklyn-Queens
Luego de más de dos décadas de espera, Nueva York avanza en la autopista Brooklyn-Queens y lanza un plan que incluye la construcción de los bypasses temporales para permitir la reparación de la carretera sin desviar el tránsito pesado de camiones y vehículos particulares a los barrios cercanos. «Esto nos permite arreglar la autopista de manera segura y sin frenar a nuestra ciudad», agregó Mamdani.
En concreto, la obra está valuada en US$4000 millones y durará unos 10 años, con inicio previsto en 2030. Con esta construcción estarán intentando seguir la estrategia de reducir la dependencia del coche y del camión para que las personas puedan utilizar los sistemas de transporte público y los corredores de bicicletas. Junto a la modificación surgió la propuesta de un nuevo tren ligero que conecta Brooklyn-Queens.
«Si bien la ciudad y el Estado deben reparar los errores de Robert Moses con la autopista Brooklyn-Queens y otras infraestructuras que atravesaron comunidades urbanas, décadas de parálisis política nos han dejado sin opciones», declaró Mike Flynn, comisionado del Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York, para criticar a anteriores administraciones y mostrar el trabajo en equipo con el gobierno de Kathy Hochul.
Políticas a favor del transporte público
No es una casualidad la modificación en el tráfico que se profundiza en la administración Mamdani en Nueva York y se debe a su impulso hacia un transporte público más sostenible y eficiente, explicaron de forma oficial. Por ello, junto al gobierno estatal, presentaron el «Próxima parada: Buses más rápidos y con mejor servicio», un programa de inversión de US$254 millones en gastos operativos y US$628 millones en fondos de capital a cinco años para acelerar la velocidad de los autobuses en un 20 %, ahorrar tiempo de viaje, reducir las emisiones de vehículos particulares y la renovación de la flota, que ronda los 2500 buses (una inversión de aproximadamente US$68 000 millones).
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