California podría ser pionera en esta nueva tecnología vial. Acostumbrados durante años a los típicos semáforos de tres luces ahora sorprende la llegada de una cuarta, un elemento que ya se está probando en diferentes lugares del mundo. ¿Qué se sabe de este nuevo color y sobre todo qué significará?
Qué se sabe de la cuarta luz de los semáforos
Cuando creíamos que estaba todo inventado, llega esta idea que desequilibra a más de uno. ¿Quién podía pensar que algún día iba a agregarse una luz nueva a los dispositivos de control vial? Sin embargo, la idea no parece descabellada si tenemos en cuenta que los problemas de tráfico en todo el mundo aumentan día a día y aún no hay un invento efectivo para detenerlos.
Una diversa cantidad de reductores de velocidad, cartelería, cámaras y radares existen en las calles y carreteras del mundo. Controles policiales y multas de todos los colores no han contribuido a minimizar los altos números de accidentes. Pero sumarle una cuarta luz a los semáforos en principio suena bastante extraño.
Hoy en día, ya se están desplegando pruebas con semáforos de cuatro luces en zonas seguras con un elevado nivel de tráfico, sobre todo en las inmediaciones de puertos. La idea es hacer diferentes experimentos para evaluar hasta dónde llega el sistema y preparar un despliegue posterior a Francia y otras naciones.
Llegan semáforos de cuatro colores
En el último tiempo, ha surgido la idea de agregar una luz blanca a los semáforos. Un color que hasta ahora no habíamos visto en las intersecciones. El mecanismo actual utiliza el rojo para detenerse, el ámbar para indicar precaución y verde para circular. La inclusión del color blanco es una propuesta de un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, Estados Unidos.
Su objetivo principal sería acortar el tiempo de espera y el consumo de combustible evitando paradas innecesarias. De acuerdo a las pruebas publicadas, observaron una disminución de hasta un 3% en atascos con apenas un 10% de vehículos y de hasta un 94% en zonas de alta densidad de tráfico. Este resultado lograría que el tráfico se tornara más fluido, seguro y menos contaminante, según el punto de vista de los investigadores.
Sin embargo, la sociedad tendrá que prepararse para comenzar a incorporar el hábito de respetar una cuarta luz en las esquinas, lo que supondrá la inclusión de sus criterios en las leyes de tránsito y deberá ser incluido en las pruebas para solicitar las licencias de conducir. Todo un desafío que moverá hasta las más enraizadas prácticas burocráticas. Cuál será entonces la misión de esta cuarta luz blanca?
Para quiénes está enfocada esta luz blanca
Esta luz se agregaría a los semáforos para comenzar a reglamentar y organizar la movilidad autónoma. Desde hace tiempo asistimos a la aparición de este tipo de coches con conducción asistida y el apuro nos exige una nueva forma de convivencia. A través de un sistema de comunicación entre este tipo de vehículos y semáforos, esta luz blanca favorecería el paso y la fluidez del tráfico.
Los vehículos autónomos coordinarían sus movimientos a fin de optimizar la circulación. Un movimiento que optimiza en las pruebas realizadas el flujo del tránsito denso y reduce el número de paradas. Este proyecto ya está en fase de pruebas y podría llegar pronto a California. La región podría abrazar la llegada de la cuarta luz en puertos y escenarios similares, como un corredor «inteligente», un campus, un parque industrial o pruebas con transporte autónomo.
Ha llegado la hora de convivir con las máquinas. Y la transición debe ser lo más equilibrada posible. Mientras tanto, hay alertas sobre el tráfico pesado en diferentes lugares del mundo, pero con semáforos de tres luces.
