Tesla se está despidiendo lentamente de los autos eléctricos, su bien más preciado en los últimos años. Elon Musk parece estar apostando por un tipo de tecnología distinta e innovadora. Aunque ya se sabía que el magnate coqueteaba con otro tipo de máquinas, muchos pensaron que este año sería la revolución automovilística para Tesla. Piezas como el Tesla Cybercab, Tesla Roadster 2.0 y Tesla Model 2 se esperan con los brazos abiertos. La pregunta ahora es si este nuevo enfoque las deja de lado o no.
¿Qué pasará con los autos eléctricos de Tesla?
Tras comunicarse que ya es posible comprar un Tesla en México, la atención sobre la marca no ha cesado. 2026 se ha visto desde hace tiempo como el año de la esperanza entre quienes esperaban el Tesla Cybercab, un vehículo de dos plazas sin volante ni pedales con el que la compañía ya realiza las pruebas de robotaxi. ¿Qué pasará con este proyecto? ¿Seguirá adelante o los robots le «robarán» todo el protagonismo?
Por ahora, las pruebas del transporte de personas sin conductor están relegadas a una flota de Model Y modificados para tal fin. Cuando se supo esta información, se pensó que era la antesala de algo más grande. Hoy las dudas se ciernen sobre los aficionados a la marca. El Tesla Roadster 2.0 es otro de los modelos más esperados para este año.
La pieza automovilística se anunció por primera vez en el año 2017 y desde hace tiempo se habla de una presentación legendaria. La lista sigue con el Tesla Model 2 para el segmento C, también conocido como Model Q. Al comenzar un nuevo año, el mundo esperaba que Elon Musk cumpliera varias de las promesas automovilísticas que tiene en puerta, pero… ¿Y si todo ha cambiado?
Tesla apuesta por una nueva línea de negocio diferente a los autos eléctricos
Entre los planes de Tesla se encuentra detener la producción del Model S y Model X en el próximo trimestre. Así lo expresó el empresario en la presentación de resultados del año fiscal 2025. Después de sus declaraciones, la planta de Fremont está próxima a cambiar su línea de negocio. Ya no dedicará su tiempo a los autos eléctricos. En su lugar, se fabricarán robots humanoides Optimus.
Los Model S y Model X no van a desaparecer inmediatamente del mercado. Tesla va a permitir que los interesados sigan comprándolos mientras exista stock disponible. Asimismo, la marca también garantizó que va a conservar activo su soporte y mantenimiento. Esta decisión deja atrás un capítulo largo de la historia de Tesla. El Model S se fabrica en la compañía desde el año 2012. De hecho, fue el segundo vehículo de la firma.
Después, en 2015, apareció el Model X, que pasó a ser la opción familiar de lujo. Sin embargo, el paso del tiempo y las preferencias de los consumidores los dejaron de lado en pos de piezas como el Model 3 o el Model Y. Las ventas del año 2025 muestran un cambio evidente en la conducta de los clientes. Tesla otorgó 1 585 279 unidades de Model 3 y Model Y. Model S y Model X agregaron 418 227 unidades. La balanza ya ha empezado a inclinarse hacia las unidades más actuales.
¿Cuál es el plan de Elon Musk con los robots y los autos eléctricos?
Elon Musk presentó a Optimus como el nuevo centro de estrategias. A su vez, expresó que el objetivo a largo plazo es producir un millón de robots en el mismo espacio que antes se destinaba a la fabricación del Model S y Model X.
Durante el Foro Económico Mundial de Davos, comunicó que el plan de Tesla es comercializar Optimus al público a finales del año próximo. Su plan todavía genera dudas entre los expertos. Optimus todavía no ha logrado convencer al mundo con sus demostraciones. Pese a esto, Tesla ha invertido 2000 millones de dólares en xAI, otra compañía de Elon Musk.
Por ahora, lo que se sabe es que Tesla va a apostar con mayor intensidad por los robots. Sin embargo, eso no quiere decir que vaya a dejar de lado por completo los autos eléctricos (como el Model Q, cuyo misterio pone el foco en este año). El paso del tiempo revelará los verdaderos planes de Elon Musk y si los resultados acompañan sus planes optimistas. Lo que está claro es que, a día de hoy, el magnate apuesta al dominio mundial con sus robots humanoides y el desarrollo de IA.
