Todos amamos tener nuestro propio auto, porque nos da mucha libertad y podemos ir donde queramos, sin embargo, manejar un coche conlleva obligaciones, y en México, el incumplimiento de estas puede terminar en una costosa multa o, peor aún, en que tu vehículo vaya directo al corralón. Justamente, se acaba de confirmar el regreso de un trámite obligatorio que afectará a más de 2.5 millones de conductores en el estado de Veracruz, la cuarta entidad con la mayor cantidad de vehículos en el país. Este movimiento es parte de un plan oficial de recaudación y seguridad para el presupuesto de este año 2026, pero ¿De qué se trata?
El regreso de un nuevo trámite
Un nuevo trámite busca terminar con el caos visual y administrativo que hay en las calles, donde la gobernadora Rocío Nahle ha señalado que todavía circulan placas de diferentes colores y diseños (con franjas azules, cafés, blancas) que corresponden a gobiernos de hace 6 o 10 años, lo que hace que la base de datos de vehículos sea totalmente no confiable.
El trámite es visto como necesario porque el gobierno necesita urgentemente tener un registro preciso de quién maneja qué vehículo para poder reforzar las tareas de seguridad pública. Sin embargo, al ser un gasto que el ciudadano debe asumir, la presión para que la gente cumpla es muy alta. Esto se debe a que la medida viene acompañada de la amenaza de multas y operativos.
Se trata del reemplacamiento o canje de placas, que regresa a Veracruz este año. El objetivo es actualizar esa lista de 2.5 millones de vehículos por seguridad. La amenaza de multas y de llevar tu auto al corralón es real. Esta presión es especialmente fuerte para las motocicletas, cuyos operativos de detención por no tener placas nuevas comenzarán ahora en enero.
Un reemplacamiento que será fijo
La Secretaría de Finanzas de Veracruz (Sefiplan) ha dejado claro que el cambio de placas es un punto clave en sus planes de dinero para este año. Esto significa que el reemplacamiento no es una idea, sino una acción casi segura que busca aumentar los ingresos del estado. El gobierno espera recaudar, en total, más de 10 mil millones de pesos en dinero propio, y este trámite es crucial para lograr esa meta.
Esta medida de cambio afecta a más de 1.3 millones de coches particulares, 639 mil camiones, y más de 515 mil motocicletas. El gobierno ha dicho que esta es la única forma de conseguir el objetivo principal: actualizar la lista total de vehículos, eliminando todas esas placas viejas que causan desorden y que facilitan actividades ilegales porque los autos no están bien registrados, por eso también están enseñando a legalizar los autos chocolate.
Un trámite que se repite
Lo que hace que este reemplacamiento de 2026 sea particularmente molesto para los conductores es que no es la primera vez que se obliga a cambiar las placas. Apenas en 2022, el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez anunció la obligación de renovar las placas con la amenaza de que, a partir de 2023, se multaría y se enviarían al corralón los vehículos que no cumplieran.
Ahora, solo tres años después de aquel programa, los ciudadanos tendrán que asumir de nuevo el costo y la molestia de otro cambio. La justificación es que aún circulan placas de hasta tres administraciones anteriores (Duarte, Yunes y el inicio de García), y la nueva gobernadora busca una homologación total para que todas las placas tengan el mismo diseño actual y sean rastreables de manera efectiva.
Los motociclistas se quedan sin tiempo
El grupo que enfrenta la urgencia más inmediata son los motociclistas. El gobierno ha sido muy estricto con ellos, señalando que el proceso de renovación de sus placas inició desde noviembre del 2025. El trámite ya se puede realizar en línea, con opción a recibir las nuevas placas a domicilio.
Sin embargo, en paralelo a esa entrega, se ha anunciado que a partir de este mes comenzarán los operativos para detener y sancionar a cualquier motociclista que circule con placas viejas. Esto transforma la «invitación» del gobierno en una orden directa con la amenaza de una multa y la detención del vehículo.
El dilema en Veracruz es muy claro. No podemos negar que el gobierno necesita poner orden en la lista de vehículos y conseguir dinero, y ha elegido el reemplacamiento obligatorio para lograrlo. Este trámite, aunque es clave para la seguridad y la organización del estado, molesta a los ciudadanos que tendrán que pagar de nuevo. La cuenta regresiva ya empezó, y el riesgo de que más de dos millones de veracruzanos sean multados este año, es lo que debe motivar a todos a cumplir con la nueva ley. Y si quieres evitar multas por estacionamiento, esto es lo que debes saber.
