El gobernador del estado de Texas, Gregg Abbott, lamentó profundamente los fatales acontecimientos que ocurrieron en la madrugada del domingo en un bar del distrito de entretenimiento de la localidad de Austin, que dejó al menos tres muertos y decenas de heridos, y puso a disposición los recursos estatales para ayudar en el esclarecimiento de los hechos. El FBI investiga un «posible vínculo con el terrorismo».
Noche trágica en Austin
Transitando la madrugada del domingo 1 de marzo, la Policía de Austin recibió un llamado de emergencia en el que informaron sobre un tiroteo en el popular bar Buford’s de la calle sexta, una zona conocida por su considerable actividad nocturna y de entretenimiento.
El incidente habría ocurrido cerca de las 02:00 de la madrugada y se cobró la vida de al menos tres personas y se reportaron al menos 17 heridos derivados del tiroteo, tres de ellos en condición crítica y con pronóstico reservado, según informó el Servicio Médico de Emergencia de Austin-Condado de Travis. Por su parte, la jefa del Departamento de Policía de la ciudad texana, Lisa Davis, informó que tres efectivos de las fuerzas de seguridad respondieron al llamado y se dirigieron rápidamente al lugar, donde tras un intercambio de disparos terminaron por abatir al perpetrador, sin reportar heridos o decesos entre los miembros de la policía.
Abbott ofreció los recursos estatales
A través de una publicación en su cuenta oficial de X, el gobernador de Texas, Greg Abbott, envió un sentido saludo y sus condolencias a los familiares de las víctimas y deseó una pronta recuperación para los heridos.
«Texas está de luto con las familias y los seres queridos de aquellos que fueron asesinados horriblemente en el ataque de anoche en Austin», informó el gobernador republicano en un comunicado oficial. «Me he puesto en contacto con el alcalde Watson y el director del DPS, Martin, y les he ofrecido todo el apoyo del estado de Texas para garantizar que se desplieguen toda la asistencia y los recursos», agregó.
¿Represalia por Medio Oriente?
Si bien los informes de la organización Gun Violence Archive aseguran que ya se registraron más de 56 tiroteos masivos en Estados Unidos en lo que va del año, el contexto internacional actual de escalada bélica en Medio Oriente alimenta las especulaciones y teorías sobre la posibilidad de que el ataque en Austin tenga un móvil de represalia.
El agente especial del FBI a cargo de la investigación, Alex Doran, declaró en una conferencia de prensa esta mañana que «obviamente, aún es demasiado pronto en el proceso para determinar una motivación exacta, pero había indicios sobre el sujeto y también en su vehículo que apuntan a un posible vínculo con terrorismo», por lo que no se descarta que se haya tratado de un atentado en represalia por el asesinato del líder espiritual del régimen iraní, el ayatolá Ali Jamenei.
En su mensaje, el gobernador Abbott hizo énfasis en que «este acto de violencia no nos definirá, ni romperá la determinación de los texanos», y advirtió que quienes busquen retribución dañando materialmente o poniendo en peligro las vidas de sus conciudadanos recibirán una respuesta decisiva y abrumadora.
«A cualquiera que piense en usar el conflicto actual en el Medio Oriente para amenazar a los tejanos o nuestra infraestructura crítica, entienda esto claramente: Texas responderá con una fuerza decisiva y abrumadora para proteger nuestro estado», enfatizó el gobernador republicano.
Al mismo tiempo, Abbott ordenó al Departamento Militar de Texas que despliegue a los efectivos militares «en el marco de la Operación Escudo de Furia, para que colaboren con las fuerzas estatales y federales para proteger nuestras comunidades», acompañados por el incremento de patrullas en instalaciones de infraestructura crítica, puertos y a lo largo de la frontera sur.
