En un movimiento que modifica la posición de la Argentina en el tablero geopolítico internacional y consolida su alineamiento sin restricciones con Washington, el presidente argentino, Javier Milei, confirmó este sábado su participación en una iniciativa de alto nivel en manos de la Casa Blanca. El Presidente de Argentina declaró que ha aceptado la invitación formal que le extendió su par norteamericano, Donald Trump, para sumarse la Junta Ejecutiva por la Paz (Board of Peace), un instrumento consagratorio de reciente invención que fue diseñado para intervenir y resolver conflictos bélicos, a partir de la crisis en la franja de Gaza.
Una invitación «magnífica e histórica»
La formalización de este ingreso tuvo lugar mediante una carta enviada desde la Casa Blanca, con fecha del 16 de enero de 2026 y firmada de puño y letra por Donald Trump, en la que, mediante una retórica grandilocuente, el presidente norteamericano se refiere a la envergadura del proyecto. «El proyecto es un Esfuerzo Críticamente Histórico y Magnífico para cimentar la Paz en Oriente Medio y a la vez iniciar un nuevo y audaz esfuerzo para salir del Conflicto Global», puntualiza Trump en la carta dirigida a «Su Excelencia Javier Gerardo Milei».
De su contenido se desprende que el ingreso de Argentina no será testimonial. Trump deja en claro la invitación formal a la República Argentina a formar parte de ella como «Estado Miembro Fundador» y a integrarse con la Carta de la Junta de Paz. Recuerda que la estructura de este organismo internacional emerge como ambiciosa: el presidente norteamericano asegura que se producirá «la Junta más extraordinaria y consecuente jamás convocada» y que se da como «una nueva Organización Internacional y Administración de Gobierno de Transición».
Un «Dream Team» diplomático y la Fase Dos en Gaza
La respuesta de Milei publicada no sólo contenía la carta sino que también arrojaba la luz sobre quiénes serán sus compañeros a la hora de llenar estas instancias de decisiones global. La Junta Ejecutiva contiene un grupo de gente heterogéneo que mezcla leales a Trump y partícipes de la diplomacia internacional. Los miembros ya confirmados son el Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, el enviado especial estadounidense en Medio Oriente, Steve Witkoff, el yerno y exasesor de Trump, Jared Kushner, artífice de los Acuerdos de Abraham. A esta parte más dura de los Estados Unidos se suman el exministro de Exteriores búlgaro, Nickolay Mladenov y el ex primer ministro británico, Tony Blair.
El encargo de este grupo es claro y urgente. La composición de la Junta fue anunciada justo después de que la Casa Blanca diera a conocer la «fase dos» del plan de paz de Trump para Gaza. Esta fase es crítica porque requiere un nuevo Gobierno de tecnócratas en la Franja y exige el desarme total de Hamás.
Coincidencia ideológica y respaldo económico
La integración de Argentina en este club es fruto de la cerrada conexión que se ha venido afianzando desde hace un año. El lazo entre Milei y Trump surgió en los inicios de este último cuando asumió por vez segunda, y se robusteció en el ejercicio 2025. Esta relación ha ido más allá de cualquier retórica, ha tenido sorpresas cuando el Tesoro de EE.UU. ayudó a Argentina cuando estaba en apuros financieros. A ello se suma el recurso de la palabra de Trump manifestando su apoyo a Milei incluso unas semanas antes de las elecciones de medio término.
En su aceptación, Milei revalidó su coincidencia ideológica: «Argentina siempre estará junto a los países que luchan de frente contra el terrorismo, que defienden la vida y la propiedad, que promueven la paz y la libertad» dijo el presidente argentino, acabando por añadir que era un honor el acompañarlos en «tanta responsabilidad».
