Tras ser oficialmente designado como ganador de las elecciones presidenciales de Honduras, Nasry Asfura realizó su primera visita oficial al extranjero como máxima autoridad del ejecutivo nacional hondureño, primero a los Estados Unidos, y luego viajó al Estado de Israel, donde fue recibido por las autoridades nacionales, apuntando a estrechar los lazos entre Tel Aviv y Tegucigalpa.
El primer viaje de Asfura tras las elecciones
Los últimos meses del año 2025 estuvieron cargados de información, actividades y eventos que fueron más allá de las tradicionales costumbres que acompañan históricamente a la finalización de otra vuelta alrededor del sol. Para la población civil hondureña fue particularmente convulsionante, ya que tuvieron que vivir un proceso electoral atravesado por denuncias de fraude e irregularidades en el proceso de conteo de votos, que impidieron declarar a un ganador por casi un mes.
Finalmente, en la Nochebuena, las autoridades electorales hondureñas declararon como ganador a Nasry «Tito» Asfura, señalado como el candidato del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien parece haber reconocido la importancia de sus aliados del extranjero y empezó rápidamente a retribuirles.
Sin ir más lejos, el flamante presidente electo de Honduras, cuya toma de posesión oficial está programada para el próximo 27 de enero, ya realizó su primer viaje oficial como el futuro mandatario con destino al Estado de Israel, haciendo una escala previa en los Estados Unidos, donde espera poder estrechar lazos con el régimen de Benjamín Netanyahu en un claro guiño a la administración de la Casa Blanca.
Asfura en Israel
Al aterrizar en Jerusalén, Nasry Asfura fue recibido por las autoridades israelíes y procedió a acompañar al ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, en una corta conferencia de prensa en la que reconoció que «saber identificar a los verdaderos amigos de Honduras nos traerá paz y tranquilidad».
El dirigente centroamericano, que tiene pactada una reunión bilateral con su homólogo israelí Isaac Herzog, hizo énfasis en que su administración, a la que calificó como una «nueva era», será un período en el que trabajará para profundizar los lazos con Israel.
«Espero que podamos mejorar nuestras relaciones de hermandad, prosperidad e inversión en los sectores del agua, la agricultura y la ciberseguridad, y que también podamos fomentar la inversión directa israelí para promover el empleo en Honduras», explicó Asfura.
Al mismo tiempo, el ministro israelí Gideon Saar, quien ya había felicitado telefónicamente a Nasry Asfura el día que lo señalaron como ganador de las elecciones, reconoció sus intenciones de que Israel y Honduras vuelvan a consolidar una «relación históricamente buena», pero que «no se ha reflejado en los últimos años».
«Sé que usted es un líder con principios sólidos. Confiamos en que su elección devolverá a Honduras a ser uno de los aliados y amigos más cercanos de Israel», señaló Saar para luego agregar: «América Latina está experimentando una importante transformación política. Se está convirtiendo de nuevo en un faro de libertad y defensa de la civilización occidental. Este es un gran momento. Estamos del lado de países amantes de la libertad como Honduras».
Un nuevo aliado de Trump en Latinoamérica
Si bien todavía pesa sobre Nasry Asfura el fantasma de una victoria electoral manchada por las denuncias de fraude, su llegada al poder en Honduras responde al giro observado en el resto de países de la región a administraciones bajo el mando de líderes vinculados a expresiones de derecha o centro-derecha, con un fuerte apoyo (por lo menos en un principio) de los Estados Unidos.
No obstante, y pese a que la actual presidente hondureña, Xiomara Castro, solicitó un nuevo recuento de votos, el proceso de transición en Hondura ya fue activado, por lo que Nasry Asfura tomará posesión el próximo 27 de enero.
