El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, se pronunció hace instantes sobre la explosión que mató a más de 30 personas en una mezquita en la ciudad de Islamabad, capital de Pakistán. Fiel a la doctrina pacifista del organismo, el funcionario condenó el ataque, al que calificó como «terrorista».
¿Qué sucedió en Islamabad?
El panorama agitado de Medio Oriente se vio sacudido nuevamente por la noticia del fallecimiento de 31 personas, que perecieron ante el estruendo ocasionado por el atentado suicida que concretó un hombre en una mezquita chiita.
Reunidos para alabar a Dios y cumplir con los rituales religiosos diarios, los fieles se vieron sofocados por el estallido de una bomba que alcanzó a herir a 169 personas, que fueron asistidas por los servicios de emergencia para prevenir perjuicios mayores a su salud.
Reporta CNN que los testigos narraron que se encontraban a punto de iniciar las oraciones cuando se oyeron disparos en las inmediaciones del templo, seguidos por la explosión que desató el caos. Según trascendidos, alrededor de 400 fieles se habrían encontrado en el interior del establecimiento, que fue blanco de un operativo terrorista que integra la larga hilera de episodios de extrema violencia que azotan a la nación.
Aunque las investigaciones para develar a los culpables del trágico episodio apenas dieron inicio, informa France24 que las fuerzas de seguridad sostendrían una hipótesis que apunta al grupo Talibán Pakistaní, mejor conocido como Estado Islámico, que defiende la pureza sunita.
Asimismo, el jefe de la policía local confirmó a los medios que el ejecutor del atentado fue detenido segundos antes de hacer estallar el explosivo, por lo que el país permanece a la espera de su testificación y del reconocimiento de los cómplices.
Al respecto, el jefe de Estado pakistaní, Asif Alí Zardari, expresó sus condolencias en un sentido mensaje posteado en la plataforma X, donde ordenó brindar atención integral a los sobrevivientes y condenó el ataque sosteniendo que se trató de «un crimen de lesa humanidad».
La reacción de la ONU
Al tanto de los sucesos, el principal organismo diplomático de nivel internacional y defensor de la paz mundial, Naciones Unidas, exigió justicia y condenas ejemplares para los culpables del acontecimiento que aterrorizó al globo. En nombre de la plataforma, se pronunció el secretario general Antonio Guterres, quien además deseó una pronta recuperación a los heridos y expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas fallecidas.
Consciente del hostil contexto en el que sobreviven 241 millones de habitantes, que a menudo se ven sometidos a la violencia desatada por la intolerancia religiosa que caracteriza a los conflictos en Medio Oriente, el diplomático reafirmó la solidaridad de la ONU para colaborar en el combate contra el terrorismo y el extremismo.
En las últimas horas, el dirigente también manifestó su rechazo al atentado ocurrido en Nigeria el martes, en donde un grupo de hombres armados irrumpió la cotidianeidad de la aldea Woro, en Kwara, donde ejecutaron arbitrariamente a más de 170 personas, además de concretar secuestros.
Canadá, Estados Unidos y Rusia también se pronunciaron
Atento a los acontecimientos globales, el primer ministro canadiense, Mark Carney, hizo justicia al ejemplo de diversidad que representa su país y expresó su preocupación por el sanguinario hecho. «Los canadienses tenemos presente en nuestros pensamientos hoy al pueblo pakistaní», aseguró.
En Norteamérica, nación que tiene una amplia trayectoria en el combate contra el terrorismo musulmán, también se hicieron eco de lo sucedido. «Las personas de todo el mundo, de todas las religiones, deben poder practicar su culto libre y pacíficamente, sin temor a la violencia», defendieron desde la Oficina de Asuntos de Asia Meridional y Central.
Por su parte, Vladimir Putin hizo llegar sus condolencias al gobierno de Pakistán, cuyo representante máximo agradeció la solidaridad rusa y la «determinación compartida de combatir el terrorismo en todas sus formas», en un momento clave de reorganización geopolítica.
