Ante la grave crisis energética y económica que afronta Cuba, un grupo de congresistas opositores, entre ellos senadores y representantes, enviaron una carta al presidente Donald Trump en la que expresaron el rechazo al bloqueo ejercido sobre la isla. En esa misma misiva, los legisladores instaron a la administración republicana a llevar a cabo un cambio de política hacia la isla que favorezca condiciones más humanas para su población.
Crisis en Cuba
Tras las intensificaciones de las estrategias de presión de Estados Unidos, la situación de Cuba empeoró de una manera preocupante. El corte de suministro de petróleo generó una profunda crisis energética que tiene repercusiones directas en la calidad de vida de los habitantes de la isla y, a su vez, complica el normal funcionamiento del país, lo que tiene un considerable impacto económico.
Es que los apagones impiden que áreas esenciales de la isla, como los servicios médicos y turísticos, desarrollen sus actividades con normalidad. Por ejemplo, los hospitales no pueden utilizar las máquinas en determinados horarios por la falta de energía, lo que reduce de manera evidente sus capacidades. En cuanto a los hoteles y puntos turísticos, no pueden brindar comodidades para los turistas.
En medio de esta crisis energética, la isla registró una evidente caída de la actividad turística. Recientes imágenes que circulan por redes sociales muestran las calles de La Habana completamente vacías en plena temporada alta. Esto se debe, en parte, a la imagen negativa que refleja para el exterior los apagones y las constantes amenazas de Donald Trump. Se trata de un duro revés para el país caribeño, que tiene como principal fuente económica al turismo.
Críticas a la política de Donald Trump
Este lamentable escenario llevó a un grupo de 50 congresistas estadounidenses a enviar este miércoles una carta al presidente Donald Trump para poner fin a la presión sobre Cuba. Dicha misiva está impulsada por Gregory Meeks, líder de la minoría del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, y el senador Tim Kaine, líder de la minoría del Subcomité de Relaciones Exteriores del Senado para el Hemisferio Occidental.
A través de ella, el grupo de 50 congresistas exige al Gobierno republicano revisar las políticas actuales sobre la isla, a las que consideran perjudiciales y contraproducentes. «Las políticas vigentes han tenido un severo impacto en el pueblo cubano, afectando su acceso a recursos esenciales y dificultando el desarrollo económico del país», destacaron los legisladores estadounidenses en la misiva enviada a la Casa Blanca.
En esa misma línea, destacan que las medidas coercitivas aplicadas durante las últimas seis décadas sobre la isla no lograron los objetivos específicos planteados. Es por eso que exigen adoptar un nuevo enfoque, el cual permita mejorar las relaciones bilaterales y favorezca condiciones más humanas para la población cubana. De esta forma, se le pondría fin a un bloqueo que no hizo más que degradar la calidad de vida de los ciudadanos.
Llega el primer cargamento de petróleo a Cuba
Esta misiva fue presentada a Donald Trump en paralelo a la llegada del primer cargamento de petróleo a la isla desde el bloque energético de EE. UU. Se trata de un buque ruso, el cual transportaría 730 000 barriles de crudo para aliviar la crisis del país caribeño. Y si bien esto no resuelve el problema de raíz, será de gran ayuda para enfrentar el complicado escenario actual.
En la actualidad, la isla produce un total de 40 000 barriles al día y su consumo mínimo, para garantizar el funcionamiento normal del país, es de 100 000. Es por eso que la llegada del buque ruso con esta cantidad de crudo es tan importante para el Gobierno de Miguel Díaz-Canel. Esto, a su vez, demuestra el respaldo del Kremlin hacia Cuba en medio de esta crisis, profundizada por las estrategias de presión de EE. UU.
