Gabriel Boric, presidente de Chile, publicó una dura condena sobre el ejercicio de la política exterior de Washington hacia La Habana. Subió el nivel de su discurso en el ámbito de la diplomacia al calificar de «criminal» el bloqueo que Estados Unidos impone a la isla, además de advertir que este es un «atentado contra los derechos humanos de todo un pueblo».
Canalización de la ayuda y contexto diplomático
Boric recalca que esta situación de presión económica se ha «profundizado en las últimas semanas», argumentando que, aunque es legítimo tener diferencias políticas con el gobierno cubano, «nada justifica el daño que se le está haciendo a niños, niñas y ciudadanos inocentes». De forma paralela a esto, el mandatario chileno anunció que Chile va a realizar un aporte en UNICEF de forma conjunta con otros países latinoamericanos, haciendo un llamamiento a poner fin a este «bloqueo inhumano», en el marco de lo que viene solicitando la Asamblea de Naciones Unidas.
La ayuda humanitaria que va a dar Chile no la va a dar al Gobierno de la isla, sino que se va a canalizar a través de mecanismos multilaterales que van a garantizar su llegada a la gente de la isla. Boric especificó que sería a costa del Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza, que gestiona la Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
Horas antes de que se hiciera este anuncio presidencial, el canciller Alberto van Klaveren había explicado en rueda de prensa todos los detalles técnicos de esta operación. El ministro de Relaciones Exteriores recuerda que este fondo ya se ha usado en otras ocasiones para ayudar a la isla tras el paso de un huracán en el año anterior y para ayudar a otras situaciones de conflicto y crisis humanitaria como el caso de Gaza y Ucrania.
Crisis energética y presión de Washington
La denuncia de Boric se produce en un contexto de deterioro extremo de las condiciones de vida en Cuba, exacerbado por las recientes decisiones geopolíticas. El incremento de la presión de Washington ha sido notable, especialmente con el «asedio petrolero tras la intervención en Venezuela» y la reciente orden presidencial del 29 de enero que impone aranceles a quienes suministren combustible a la isla.
Estas circunstancias empeoraron la profunda crisis energética por la que está atravesando el país caribeño desde mediados del año 2024. La situación es crítica en la medida que los apagones son recurrentes, alcanzando cifras récord que afectan de manera crítica la vida diaria de la población y la operatividad de los servicios básicos. De manera tal que la falta de combustible generó que aerolíneas de Canadá y de Rusia, los dos principales emisores de turistas a Cuba, suspendieran temporalmente los vuelos hacia la capital cubana tras la evacuación de sus nacionales varados.
Tensión política interna y respuesta regional
La decisión de la Administración de Chile para enviar ayuda aparece cuando horas antes distintos líderes del Partido Comunista Chileno (PC) (formación que forma parte de la coalición de gobierno) llamaron abiertamente a enviar ayuda a Cuba. Desde que Boric se hiciera cargo de la Presidencia de la República en 2022, la cuestión cubana ha sido un tema espinoso para su Administración.
A pesar de que en sus años de universidad defendió el castrismo, Boric se ha modificado su posición desde que llegó al gobierno: critica abierta y fuertemente el bloqueo económico que impone Estados Unidos, pero al mismo tiempo considera el régimen cubano como una «dictadura», una posición doble de la que muchas veces sus socios del PC se incomodan. Otros países de la región también comienzan a movilizar recursos: el Gobierno de México, por ejemplo, anunció el envío de un segundo cargamento de ayuda humanitaria.
