Desde la cuenta oficial de la Casa Blanca en la red social X afirmaron este sábado, que la capacidad de misiles balísticos de Irán está «prácticamente destruida» y ratificaron el dominio aéreo de Estados Unidos y sus aliados sobre el territorio iraní, en medio de la ofensiva militar lanzada por la administración de Donald Trump.
Qué dijo la Casa Blanca sobre Irán
En la publicación en X, la Casa Blanca afirma que «toda la capacidad de misiles balísticos de Irán ha sido destruida funcionalmente» y que la Armada iraní se considera «ineficaz en combate». El mismo mensaje subraya que las fuerzas estadounidenses y sus socios mantienen un «abrumador dominio aéreo sobre Irán».
Dichas afirmaciones se inscriben en la narrativa que la administración Trump viene sosteniendo desde el inicio de la operación militar a gran escala contra la República Islámica, presentada como un esfuerzo para eliminar la amenaza de misiles y frenar las ambiciones nucleares de Teherán. En mensajes previos, el propio Trump había prometido «destruir por completo» la industria de misiles iraní y «aniquilar» su marina.
La declaración de la Casa Blanca llega después de semanas de bombardeos coordinados de Estados Unidos e Israel contra instalaciones militares, defensas aéreas, centros de mando y lanzadores de misiles en Irán. En su mensaje televisado de finales de febrero, Trump confirmó el inicio de «grandes operaciones de combate en Irán», con el objetivo declarado de desmantelar la capacidad de misiles del país.
Fuentes militares estadounidenses han señalado que se han atacado miles de objetivos en suelo iraní, degradando significativamente sus defensas aéreas y destruyendo al mismo tiempo centenares de misiles balísticos, lanzadores y drones. En paralelo, análisis citados por medios especializados sostienen que los ataques habrían golpeado también fábricas de explosivos y centros vinculados a la producción de cabezas de guerra para cohetes y drones.
Reacciones internacionales y riesgo de escalada
Aunque Washington sostiene que la capacidad de misiles balísticos de Irán está «prácticamente destruida», diversas evaluaciones independientes matizan ese diagnóstico, e informes recientes señalan que, pese a los daños sufridos, Irán ha logrado lanzar centenares de misiles y miles de drones contra bases de Estados Unidos, así como a objetivos en países vecinos.
Por otra parte, la ofensiva estadounidense-israelí contra Irán ya provocó una reunión de emergencia en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde varios países alertaron sobre el riesgo de una escalada mayor en Oriente Medio. En dichas discusiones, se destacó que la operación presentada por Trump como una acción para «erradicar» el programa nuclear y de misiles iraní, podría desestabilizar aún más la región y empujar a Teherán a una respuesta más fuerte coordinada con aliados y países vecinos.
Al mismo tiempo, el gobierno iraní ha tratado de mostrar que, a pesar de los golpes recibidos, mantiene su capacidad de resistencia y puede proyectar fuerza contra las bases y aliados de Estados Unidos en la región.
Además, en otro comunicado con el tono frontal que define los mensajes de la Casa Blanca en X, aseguraron que «las fuerzas armadas iraníes, y todos los demás implicados con este régimen terrorista, harían bien en deponer las armas y salvar lo que queda de su país, ¡que no es mucho!».
Sin embargo, las propias cifras de lanzamientos iraníes, los análisis de fuentes militares y las advertencias de organismos internacionales muestran que el cuadro es bastante más complejo, si bien la capacidad de daño de Irán se ha reducido, no ha desaparecido y en ese balance se disputarán, mientras ocurre la guerra, tanto la credibilidad del discurso de la Casa Blanca como las posibilidades de evitar una escalada aún mayor en Medio Oriente.
