Luego del anuncio matutino del presidente Donald Trump, la cúpula militar de los Estados Unidos informó que el bloqueo total del estrecho de Ormuz y los puertos iraníes se activará a partir de mañana a las 10:00 horas del este.
Se consolida el contrabloqueo
A pesar de haber alcanzado un acuerdo de alto al fuego entre Estados Unidos y el régimen de Irán, que permitió llevar a cabo negociaciones para una paz duradera, el conflicto en Medio Oriente volvió a escalar rápidamente este último día y todo indicaría que, a partir de mañana, las condiciones de la guerra y sus consecuencias a mediano y largo plazo podrían cambiar completamente.
En horas de la mañana, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció, tras lo que consideró un «fracaso» en las negociaciones, que la Armada estadounidense impondrá un bloqueo total a la entrada y salida de todos los barcos que busquen navegar a través del estrecho de Ormuz.
El mandatario republicano aseguró que el bloqueo se llevará a cabo con la ayuda de otros países, sin especificar cuáles serán. Al mismo tiempo, dio la orden de que se lleven a cabo las labores de desminado para retirar las minas marinas desplegadas por Irán en Ormuz durante el conflicto.
Sin embargo, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, fue el primer mandatario en responder al llamado y ya anticipó que la Royal Navy británica no participará de ninguna operación de bloqueo en el estrecho de Ormuz.
En las últimas horas, el Comando Central de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos (CENTCOM) ratificó la orden recibida por parte del inquilino de la Casa Blanca y anunció que se impondrá el bloqueo total a la entrada y salida de todos los buques en los puertos iraníes, a partir del próximo lunes, 13 de abril, a las 10:00, hora del este.
Pasan todos, menos Irán
Por medio de un comunicado oficial, el CENTCOM informó que «el bloqueo se aplicará de manera imparcial a embarcaciones de todas las banderas que intenten operar en puertos o zonas costeras de Irán, incluyendo los del golfo Arábigo y el golfo de Omán», sin afectar a los navíos que pasen por la vía navegable con destino u origen en puertos no iraníes.
El mando militar estadounidense aseguró que garantizarán la libertad de navegación para el resto del tráfico marítimo internacional. No obstante, advirtieron que mantendrán una estricta vigilancia para evitar cualquier tráfico desde o hacia las costas de Irán.
A su vez, anticiparon que los capitanes de embarcaciones comerciales recibirán las debidas notificaciones formales y que deberán mantener un contacto constante con las fuerzas navales estadounidenses en la región por medio del canal internacional de radio.
Tras el fracaso en las negociaciones, vuelven las tensiones
El anuncio de Trump y el acatamiento posterior de sus mandos militares tuvo lugar casi inmediatamente después de que fuera oficial el fracaso en las negociaciones directas entre representantes de la Casa Blanca y una comitiva del régimen iraní, que se celebraron en Islamabad, capital de Pakistán, durante más de 20 horas.
Si bien esta cumbre fue calificada como el mayor acercamiento bilateral desde la ruptura de relaciones en 1979, las conversaciones terminaron sin alcanzar acuerdos sobre los puntos más importantes: la reapertura total del estrecho de Ormuz, la liberación de los activos iraníes congelados en el exterior y, en particular, el porvenir del programa de investigación nuclear iraní.
Consultado por la prensa, el presidente Trump explicó que el contrabloqueo naval es una respuesta directa a la negativa por parte de Teherán de abandonar toda aspiración de un proyecto nuclear propio. «Pronostico que volverán y nos darán todo lo que queremos. No tienen opciones», aseguró el mandatario.
