La presidenta de México, Claudia Sheinbaum formalizó este domingo, desde el Salón de Tesorería del Palacio Nacional, un nuevo paquete de incentivos fiscales dirigido al cine y las series de producción mexicana, en un acto que contó con la participación estelar de Salma Hayek, actriz nominada al Óscar, visiblemente emocionada por la medida, quien celebró el apoyo como un incentivo «histórico».
El acto de presentación fue en el Palacio Nacional
La medida fue anunciada en la conferencia matutina del 15 de febrero, dedicada a la presentación oficial del Plan Integral de Apoyo al Cine Nacional. Participaron la presidenta Claudia Sheinbaum, Salma Hayek, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, así como otras figuras del gabinete y representantes del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), productoras y escuelas de cine.
Sheinbaum destacó que la iniciativa se originó a través de conversaciones con la misma Hayek y funcionarias de su gobierno, quienes insistieron en crear estos incentivos para filmar más cine nacional e internacional en México, con talento mexicano. Para la presidenta, el plan representa una política cultural y económica al mismo tiempo.
«Queremos que se filme más en México y que las producciones independientes tengan más salida», señaló, agregando que la cultura «es un derecho, no un privilegio para unos cuantos». También explicó que este nuevo esquema busca desarrollar producciones que no tendrían otra manera de realizarse y, por otro lado, atraer rodajes internacionales con la garantía de que van a contratar talento mexicano en los distintos oficios que hacen al cine: actores, técnicos, animadores y personal de postproducción.
Salma Hayek tomó la palabra entre lágrimas
La reconocida actriz y productora mexicana, con una extensa carrera en Hollywood y nominada a un Óscar como mejor actriz por su papel como Frida Kahlo en 2003, afirmó entre lagrimas que el gran cambio de esta medida no solamente es el incentivo sino también el liderazgo político: «quizá lo que no teníamos era esta presidenta», señaló.
Además sostuvo que el cine mexicano «ha sobrevivido y crecido a pesar de la falta de apoyo oficial», pero que este impulso hace que «nadie pueda competir» con México, que aglutina talento, diversidad cultural y capacidad técnica. Además, insistió con dos ideas: que el programa será «una inyección económica inmensa y también artística, cultural y gastronómica», ya que las grandes producciones generan una derrama en turismo, servicios y promoción.
Por otro lado, que le permitirá a México contrarrestar las narrativas negativas sobre el país, en referencia al discurso de Donald Trump. También recordó que en el momento en que ella comenzó a producir no existía este tipo de incentivos fiscales y que países como Australia o Colombia ya ofrecían apoyos considerables, lo que le permitirá a México posicionarse en un mejor lugar en esa competencia internacional.
En qué consisten los nuevos incentivos para el cine
El corazón del anuncio de Claudia Sheinbaum es un nuevo crédito fiscal contra el Impuesto Sobre la Renta (ISR) para producciones audiovisuales que se realicen en México. El beneficio puede alcanzar un crédito fiscal de hasta un 30% del gasto realizado en territorio nacional por cada proyecto, con un tope de 40 millones de pesos mexicanos por cada proyecto.
Eso sí, los largometrajes, series de ficción y animación, documentales y procesos específicos audiovisuales que deseen acceder deberán cumplir una serie de requisitos, como realizar un 70% del gasto de la producción en proveeduría nacional, como servicios, personal, renta de equipos, estudios, entre otros, y contar con la participación obligatoria de una casa productora mexicana, incluso cuando se trate de grandes producciones impulsadas por estudios de otros países. Además, el diseño prevé montos de acuerdo a la complejidad del proyecto.
