La Conferencia de Seguridad de Múnich inició este viernes, en medio de un escenario de extrema tensión internacional a causa de la guerra entre Rusia y Ucrania. Este conflicto fue uno de los ejes centrales de este encuentro, del que participaron representantes de países de todo el mundo. En el marco de esta reunión, Kiev exigió ante la comunidad internacional puntos específicos para garantizar la seguridad del país después de alcanzar la paz.
Un escenario de extrema tensión
En estas últimas semanas, hubo un alarmante recrudecimiento de la violencia en el marco de este conflicto, que azota al territorio ucraniano desde el 2022. El objetivo principal de Rusia en esta nueva etapa de la guerra fue la infraestructura energética enemiga, provocando una crisis energética que deja sin calefacción y agua caliente a los ciudadanos en medio de un crudo invierno, el cual alcanza temperaturas de hasta -19 ºC.
Frente a esta preocupante situación, los aliados de Kiev decidieron reforzar la ayuda económica, militar y energética para enfrentar el avance ruso. Suiza, China, Finlandia, al igual que muchos otros países, anunciaron envío de recursos para mitigar la crisis en Ucrania, profundizada por un aumento notable de bombardeos y ataques rusos contra infraestructura civil e instalaciones de energía.
Las decisiones adoptadas frente a esta nueva etapa del conflicto también provocaron tensiones internas en la Unión Europea, bloque continental que mostró una clara postura a favor de Ucrania a lo largo de todo el conflicto. Es que Hungría está en contra de los envíos de recursos y las sanciones contra Rusia. Según sus representantes, dichas medidas no hacen más que alargar la guerra y representan un gran desgaste económico para la asociación internacional.
Las exigencias de Ucrania frente a la Conferencia en Múnich
En medio de este complicado contexto, se llevó adelante la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde la guerra en Ucrania fue un tema prioritario. Más de 60 jefes de Estado y representantes de países de todo el mundo participaron de este importante evento, en el que se coordinaron nuevas estrategias de cooperación internacional y se analizaron las formas de disminuir las tensiones transatlánticas existentes.
Andrii Sybiha, ministro de Asuntos Exteriores de Kiev, expuso frente a las autoridades internacionales la necesidad de tener garantías de seguridad jurídicamente vinculantes una vez finalizado el conflicto. «La paz solo se mantendrá si se aplica adecuadamente», advirtió el funcionario, quien también presentó una lista de exigencias necesarias para garantizar el cumplimiento de las mismas.
«Las garantías efectivas deben incluir tropas sobre el terreno, un paquete de disuasión creíble, basado en un ejército ucraniano fuerte y capacidades de largo alcance», expuso el mandatario. A su vez, destacó que Ucrania debe estar anclada en la futura arquitectura de seguridad de Europa, lo que se lograría solamente con la inclusión del país en la Unión Europea.
En ese sentido, Sybiha también resaltó que resulta crucial el respaldo internacional para resistir la embestida rusa. «Putin intensifica la ofensiva cuando percibe debilidad. Su señal es simple: si no se resiste, él irá más allá», enfatizó. Por ello, Ucrania propone una estrategia simple: aumentar la presión sobre Rusia, con medidas inmediatas y concretas, que dejen al Kremlin en una posición incómoda.
Dispuestos a aceptar la paz
A través de su cuenta de X, Andrii Sybiha aseguró que las exigencias propuestas durante la conferencia internacional, que también contó con la participación de la comitiva estadounidense, pretenden llevar a Rusia a una situación en la que prefiera negociar que continuar con la guerra. Asimismo, confirmó que la postura de Kiev es alcanzar un acuerdo lo antes posible para proteger la seguridad de Europa. «Esta no es solo una guerra contra Ucrania. El frente de Kiev es el frente europeo. Y estamos dispuestos a acelerar el proceso de paz para poner fin a este conflicto», aseveró.
