Este domingo, el presidente de Brasil, Lula da Silva, en colaboración con el presidente paraguayo Santiago Peña, inauguró la decimoquinta conferencia de la ONU sobre especies migratorias (COP15). En esta oportunidad, el foro se llevó adelante en la ciudad de Campo Grande, puerta de entrada al Pantanal, uno de los humedales tropicales más grandes del mundo. Desde allí, el mandatario brasilero expuso los nuevos principios del convenio internacional.
La necesidad de actuar en conjunto
Tanto Lula da Silva como Santiago Peña remarcaron en su discurso la importancia de actuar en forma conjunta para proteger los corredores ecológicos fronterizos, los cuales son utilizados por los animales pertenecientes a estas especies. Así también hablaron sobre la necesidad de ampliar los recursos financieros para llevar adelante una mejor gestión de prioridades, especialmente en países en desarrollo.
«Es un honor ser sede de la XV Conferencia de las Partes del Convenio sobre las Especies Migratorias. […] La Convención nos recuerda un mensaje sencillo, pero poderoso: la migración es natural. Al cruzar continentes y conectar ecosistemas distantes, estas especies demuestran que la naturaleza no conoce fronteras entre estados», aseveró el presidente brasilero en su discurso.
En ese sentido, resaltó que este convenio, creado en 1979, permitió el seguimiento y la cartografía de casi 1200 animales, clasificados como especies en peligro de extinción y amenazadas. Por ello, planteó 3 prioridades respecto a este convenio: entablar un diálogo y responsabilidades comunes, pero diferenciadas; trabajar para ampliar y movilizar recursos, creando fondos y mecanismos multilaterales; y la universalización de estos principios.
Nuevas medidas del convenio
Durante la COP15, las autoridades internacionales adoptaron nuevas medidas para el convenio, a través de las cuales pretenden ampliar y reforzar el trabajo para el cuidado de las especies migratorias. En primer lugar, confirmaron la creación de una nueva unidad de conservación: la reserva Córregos dos Vales do Norte de Minas Gerais, que cuenta con una superficie de 41 000 hectáreas.
Además de ello, ampliaron la superficie del Parque Nacional Pantanal en 47 000 hectáreas, lo que eleva la superficie total protegida a 183 000 hectáreas. La tercera medida adoptada tiene que ver con la ampliación de la superficie de la Estación Ecológica Taiama en Mato Grosso en 57 000 hectáreas, elevando la superficie total protegida a 68 000 hectáreas.
De acuerdo con las declaraciones del propio Lula da Silva, existe un objetivo específico a medio plazo: garantizar la protección del 30% de la superficie oceánica para 2030. En caso de alcanzar esta meta, se cumpliría lo establecido en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, adoptado por la comunidad internacional el 29 de diciembre de 1993.
El nuevo camino adoptado por Brasil
En su alocución, publicada posteriormente en su cuenta oficial de X, Lula da Silva celebró el nuevo camino adoptado por Brasil, luego de años de cuestionamientos respecto a su actuación en el ámbito ambiental. «Desde 2023, hemos optado por forjar un camino guiado por la convicción de que la conservación y la producción sostenible no solo son posibles, sino necesarias», enfatizó el mandatario.
Así también festejó los logros significativos obtenidos en poco tiempo, como la reducción del 50% de la deforestación en la Amazonía y el 30% en la región del Cerrado. Otro ítem digno de resaltar es la reducción de los incendios forestales en el Pantanal, que fue de más del 90%, según los informes oficiales. «Hemos vuelto a poner a Brasil en el mapa de los esfuerzos multilaterales en favor del medio ambiente», recalcó.
Lula da Silva resaltó que el rol de su país creció de manera notable, siendo anfitriones de la COP30 sobre el clima, el G20 y los BRICS 2025, además de la COP15 sobre Especies Migratorias. A esto se le suma su participación en la Conferencia sobre los Océanos en Niza, donde ratificaron el Tratado de Alta Mar.
