Un crecimiento robusto sostenido del ingreso real de los estadounidenses, ha sido la predicción por parte del Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, la cual ha sacudido las proyecciones para este 2026. Según él, no se trata solamente de un aumento nominal en los salarios, sino de un crecimiento del poder adquisitivo a su mejor nivel en los últimos años, en términos reales.
Scott Bessent anuncia el crecimiento del ingreso real y prevé reembolsos fiscales históricos
Tras su regreso del Foro Económico Mundial en Davos, Bessent ha demostrado su optimismo en recientes comparecencias, en las que expresa que la economía de Estados Unidos está entrando en lo que él denomina la era de la «Abundancia 2026». Estas alegaciones surgen de un cambio estructural, ya que el secretario sostiene que el país ha superado las fricciones que han estrangulado la oferta en años anteriores.
Eliminándo los cuellos de botella en las cadenas de suministro y aplicando una política de desregulación agresiva, la capacidad de producción ha aumentado, permitiendo que la economía crezca de forma no inflacionaria, describe Bessent. Asimismo, confirmó que gracias a ajustes en las retenciones impositivas y la implementación de nuevas leyes fiscales, millones de hogares verán devoluciones de hasta dos mil dólares el primer trimestre de este 2026.
Este flujo masivo de capital se proyecta a ser el combustible que mantendrá encendido el consumo interno, representando casi dos tercios del PIB estadounidense. De la misma manera, el secretario del Tesoro ha señalado que el crecimiento del ingreso real vendrá impulsado por un aumento de la productividad. Las empresas están logrando hacer que el trabajador gane más mientras los precios en el supermercado se estabilizan.
Las expectativas planteadas por el secretario del Tesoro son superiores a las del resto de los analistas
Este crecimiento, en el cual se está produciendo más con costos controlados y, permitiendo que los salarios crezcan por encima del índice de precios al consumidor, se da en gran parte, gracias a las inversiones masivas en inteligencia artificial y la modernización de infraestructuras. Sin embargo, Bessent ha sido enfático al apaciguar los temores de una recesión para este año, afirmando que las bases para un crecimiento tan acelerado están ya sentadas.
En la misma línea, el secretario citó datos del modelo GDPNow de la FED de Atlanta, que sugieren tasas de crecimiento cercanas al 5,4% en ciertos períodos. Una cifra, que supera con creces las expectativas más conservadoras de los analistas de Wall Street, quienes inicialmente proyectaban apenas un 2%.
Los obstáculos que tiene que superar la economía nacional para alcanzar esa prosperidad
No obstante, la visión de bonanza tiene ciertos matices. El propio Scott ha admitido que sectores sensibles a las tasas de interés todavía enfrentan vientos en contra, como lo es el inmobiliario. Aunque se espera que la Reserva Federal continúe con una senda de recortes del tipo de interés durante 2026, el acceso a la vivienda sigue siendo uno de los grandes retos que hace frente al sentimiento de riqueza real de las familias jóvenes.
Desde la Casa Blanca se comparte el optimismo de Bessent, previendo que para mitad de año la economía estará operando a pleno rendimiento. Además, según el secretario del Tesoro los acuerdos comerciales y el uso de aranceles como herramienta de negociación han permitido repatriar capitales, permitiendo financiar los beneficios fiscales sin disparar el déficit de manera inmanejable.
Por su lado, aunque se le ha inyectado una dosis de cautela a la reacción de los mercados, la respuesta general ha sido de positivismo ante las palabras de Bessent. Es importante destacar que este vaticinio de ingresos reales al alza ocurre en un contexto político clave, donde el gobierno busca que el ciudadano sienta la mejora no en las estadísticas de Washington, sino en los números de su propia cuenta bancaria.
