Robert F. Kennedy Jr., actual secretario de Salud y Servicios Humanos (HHS) de los Estados Unidos, ha emitido un mensaje que impulsa su movimiento en la política sanitaria del país. Siguiendo su agenda de «Make America Healthy Again», Kennedy ha utilizado su voz para proponer un cambio cultural, bajo el lema: «comer comida real». Este mensaje, busca dar un giro a décadas de ortodoxia nutricional que ha llevado a la nación a rodearse de enfermedades crónicas alimenticias.
Kennedy desea guiar a la nación hacia un gran reseteo nutricional
Este mensaje histórico por parte del secretario de Salud, se consolidó formalmente cuando Kennedy, junto a la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, presentó un reseteo inédito de las guías dietéticas estadounidenses. En ese sentido, esta narrativa ha tomado especial fuerza al hacerse viral tras el respaldo público de Kennedy al anuncio del Super Bowl protagonizado por la leyenda del boxeo, Mike Tyson.
El mensaje del secretario, es un llamado a recuperar la salud del sistema metabólico estadounidense, el cual según él, se halla secuestrado por la industria alimentaria que prioriza las ganancias sobre la vitalidad humana.
«El experimento de alimentar a nuestros hijos con sustancias químicas ha terminado»
declaró.
Asimismo, hizo referencia a que la biología humana no es capaz de procesar los ingredientes sintéticos que llenan los supermercados.
Hacer a América saludable, redefiniendo los parámetros
Bajo su administración, se está redefiniendo lo que desde el gobierno se considera realmente saludable. Se ha alejado de los granos procesados y los aceites vegetales industriales que han dominado la pirámide alimenticia desde hace varias décadas. En su lugar, el Departamento de Salud está elevando el consumo de grasas naturales, proteínas animales, lácteos enteros y vegetales cultivados en suelos regenerativos.
De la misma forma, Kennedy ha sido contundente en sus declaraciones y movimientos dentro de su guerra abierta contra los ultraprocesados, los cuales ha descrito como «sustancias comestibles similares a la comida». Desde su despacho, ha señalado al jarabe de maíz de alta fructosa, los aceites de semillas (como el de soja y canola) y los colorantes artificiales derivados del petróleo, hablando de un envenenamiento masivo diseñado para hackear a la sociedad y crear adicción.
“Los alimentos están afectando todo lo que hacemos. Si un enemigo extranjero le hiciera esto a nuestro país, lo consideraríamos un acto de guerra»
Declaró Kennedy. Esta posición del secretario, ha tenido injerencia también en la reforma de los almuerzos escolares, argumentando que es inmoral que el gobierno subsidie enfermedades futuras alimentando a los niños con lodo procesado en las cafeterías públicas.
La salud metabólica como impulso para el crecimiento de los Estados Unidos, lo que se come influye en la nación
El plan del secretario de Salud incluye reemplazar las bandejas de nuggets y pizzas congeladas con comidas cocinadas desde cero. De esta manera, eliminaría los tintes como el rojo 40 y el amarillo 5, los cuales ya están prohibidos en gran parte de Europa por haber sido vinculados a problemas de conducta y atención en menores.
Kennedy ha planteado este cambio también desde una visión de seguridad nacional y solvencia fiscal en la economía estadounidense. El secretario de Salud explica que el sistema colapsará bajo el peso de la diabetes, la obesidad y las enfermedades autoinmunes, si no se cambia el esquema de alimentos de la nación.
Finalmente, el apoyo al anuncio de Mike Tyson, donde el boxeador admite haber sido gordo y desagradable debido a la comida procesada, demuestra la lucha personal de cada estadounidense contra un entorno alimentario que parece diseñado para enfermarlos. Por consiguiente, Kennedy señaló que cada ciudadano debe hacerse responsable de su salud, pero necesita para ello las herramientas necesarias, que el gobierno de Trump está suministrando ahora mismo.
