La intensificación de la violencia en Medio Oriente ha provocado un alarmante aumento de desplazados a causa de los bombardeos. En la reciente actualización del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR), confirmaron que hasta 3,2 millones de iraníes tuvieron que abandonar sus hogares por los ataques de Estados Unidos e Israel. Se trata de una cifra verdaderamente preocupante, que deja entrever la gravedad del conflicto.
Intensificación de la violencia en Medio Oriente
En estos últimos días, Estados Unidos e Israel anunciaron una intensificación en los ataques contra el régimen islámico, con el objetivo de eliminar por completo su infraestructura militar. Esto contempló bombardeos a bases militares, nucleares y posiciones del Ejército islámico. De acuerdo con las declaraciones del presidente Donald Trump, los ataques fueron realizados con éxito y las capacidades armamentistas iraníes están completamente debilitadas.
A pesar de las afirmaciones del mandatario estadounidense, la República islámica continúa con intensos bombardeos contra Tel Aviv y diversos objetivos militares en países vecinos, como Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Baréin, Kuwait y Omán, entre otros. Incluso este jueves se registró un ataque con drones a una sede italiana en el Kurdistán iraní, lo que acreciente la tensión en la región.
El ataque contra este organismo podría elevar aún más las tensiones, debido a que el régimen atacó una base de un país que forma parte de la OTAN. Esto provocaría la intervención del organismo transatlántico, que hasta el momento se había mantenido al margen. Frente a este episodio, diversos países, entre ellos Ucrania, confirmaron su postura en contra de esta ofensiva, la cual aumenta el riesgo para los civiles de Medio Oriente.
Aumento de desplazados
En este marco de intensificación de la violencia, Irán y el Líbano se convirtieron en los países más afectados. Es que los ataques de Estados Unidos, sumados a los bombardeos indiscriminados de Israel, llevaron a que muchas personas deban huir de estas zonas de conflicto, en busca de un lugar seguro para su familia. Esto produjo un aumento alarmante de desplazados, principalmente en Teherán, en zonas rurales y otras ciudades hacia el norte.
El director de Emergencias y Apoyo a Programas de ACNUR, Ayaki Ito, brindó un informe actualizado con la preocupante situación de las personas dentro de la República islámica. Según detalló, entre 600 000 y un millón de familias iraníes escapan de las ciudades bombardeadas tras el aumento de las tensiones. Esto supone un total de hasta 3,2 millones de desplazados, una cifra que podría ir aumentando con el correr de los días.
El número expresado se suma a los que ya se encontraban refugiados en Irán, principalmente afganos y ciudadanos locales en situación de vulnerabilidad. Dicho escenario aumenta las necesidades humanitarias y obliga a las autoridades nacionales e internacionales a evaluar las nuevas demandas y el refuerzo para responder al incremento en los movimientos de la población.
«ACNUR subraya la urgente necesidad de proteger a la población civil, mantener el acceso humanitario y garantizar que las fronteras permanezcan abiertas para quienes buscan protección, de acuerdo con las obligaciones internacionales», aseveró el representante de las Naciones Unidas, quien ha manifestado profunda tristeza por el lamentable escenario que se vive actualmente en Medio Oriente.
Víctimas fatales confirmadas en Irán y el Líbano
Hasta el momento, la cifra de víctimas fatales iraníes registradas a causa de los ataques estadounidenses e israelíes asciende a 1200. Entre los muertos se encuentra el ayatolá Alí Jamenei, además de muchos otros ministros y altos cargos del régimen islámico. Mientras tanto, en el Líbano, otro objetivo de Estados Unidos e Israel, se registraron más de 600 decesos y alrededor de 700 mil desplazados hasta este jueves 12 de marzo.
