Donald Trump aseguró en una publicación de su propia red, Truth Social, que los precios del petróleo caerán rápidamente y a corto plazo «cuando termine la destrucción de la amenaza nuclear iraní», definiendo la guerra contra Teherán como una medida temporalmente cara para el mercado, pero con un alivio de precios en combustibles como resultado final. El mensaje se enmarca en la línea retórica de la administración de Trump de que el conflicto actual con Irán implica un «pequeño precio a pagar», a cambio de eliminar el riesgo de un Irán nuclear.
La publicación de Donald Trump en Truth Social
En el posteo, el presidente estadounidense vinculó la subida de los precios del crudo directamente a la guerra contra Irán y su programa nuclear, pero insistió en que ese incremento es algo temporal y a corto plazo. Aunque no lo explicó en demasía, señaló que, una vez que la amenaza nuclear de Irán y su capacidad de respuesta militar estén anuladas, el mercado de petróleo experimentará una «bajada rápida» de cotizaciones, incluso por debajo de los niveles previos al conflicto.
El mensaje está dirigido tanto a productores y como a operadores de energía y consumidores, y en él reitera la idea de que el esfuerzo militar y la presión geopolítica están diseñados para desbloquear a largo plazo el flujo de energía, recuperando de esa manera la estabilidad de los precios.
En las últimas semanas, de acuerdo con reportes tomados de los precios de referencia de Brent y el West Texas Intermediate (WTI), el valor del crudo ha subido varios dólares por barril debido a la interrupción de las rutas de transporte, por la crisis en el estrecho de Ormuz y la destrucción de las instalaciones de refinación y exportación de Irán.
El gobierno de Donald Trump, pese a reconocer este aumento, ha repetido que es aceptable mientras sirva para neutralizar la capacidad nuclear de Irán y reducir la amenaza que el régimen plantea a Estados Unidos y sus aliados. Trump ha subrayado además que, una vez que el régimen de Teherán ya no pueda bloquear las rutas de suministro ni emplear su capacidad nuclear como palanca de chantaje, el mercado se liberará y la oferta de petróleo podría recuperarse.
Para el presidente Trump se trata de «un pequeño precio a pagar»
Si bien el presidente reconoce que el conflicto ha hecho subir los precios del crudo, se trata de un pequeño período de inflación energética (traducida en costes mayores para el transporte, la industria y la población), la cual es combatida por su administración con la liberación de reservas estratégicas, presión a aliados productores y la promesa de más producción de petróleo y de gas estadounidense, que se presentan como «amortiguadores» del shock.
Para el presidente Donald Trump, describir la subida de precios del petróleo como «un pequeño precio a pagar» no se trata solamente de un comentario casual, sino que es una parte central de su estrategia de guerra contra Irán, al aceptar una tensión económica a corto plazo a cambio de un reordenamiento en seguridad a largo plazo tanto en Medio Oriente como en el hemisferio occidental.
De algún modo, la declaración de Trump sobre la caída de los precios del petróleo no es una promesa técnica, sino una apuesta política. El presidente sostiene que el costo energético actual es transitorio y que, una vez que Irán deje de ser una amenaza nuclear, los mercados se estabilizarán y el crudo volverá a cotizar a niveles bajos e incluso inferiores a los anteriores a la guerra, lo que para él se justifica como el «precio pequeño» a cambio de la seguridad global.
