El embajador de EE. UU. en México, Ronald Johnson, ha lanzado un comunicado, desde los canales de comunicación de la embajada, para celebrar la operación que dio como resultado un decomiso masivo de drogas en la península de Baja California, repitiendo la acción de las autoridades para el México. El embajador norteamericano reconoció de manera expresa la labor de la Secretaría de Marina (SEMAR) y del Gabinete de Seguridad de México. El diplomático americano denominó la operación un «gran golpe en la lucha contra el narcotráfico». Esta operación operativa recuerda la proximidad del trabajo entre ambos países contra el crimen.
Un severo golpe a la economía y a las operaciones asociadas al narcotráfico
El histórico decomiso, tal como hemos mencionado anteriormente, fue efecto directo de muy intensos recorridos de ejercicios de disuasión y de vigilancia terrestre que fueron ejecutados por el personal especializado del Sector Naval de Santa Rosalía. El trabajo de las fuerzas federales se desarrolló por la proximidad del lugar conocido como San Ignacio, que es un extenso pueblo del municipio de Mulegé, en Baja California Sur.
En medio de ese terreno seco y escondido con gran precisión entre el monte escarpado y casi intransitable que forma parte del paisaje típico de la región, los elementos de la Secretaría de Marina localizaron un campamento levantado. En este escondite que era utilizado por las células delictivas, se escondían en él, entre otras cosas, decenas de cajas, costales, bidones, etcétera. Los reportes reportan a los elementos navales cuidando suficientemente los paquetes que fueron asegurados durante los extensos recorridos de vigilancia terrestre.
De acuerdo con la información oficial entregada por SEMAR y complementada con las estimaciones formuladas por el gobierno de los Estados Unidos, la parte financiera de todo el material asegurado equivaldría a un valor aproximado de 594 millones de pesos mexicanos. La cantidad de material asegurada remata con la confiscación del crimen organizado, detiene la distribución de más de 79 millones de dosis de las sustancias psicotrópicas. Además, facilita la salud integral de la población civil y ofrece una contribución importante para la paz y la seguridad en el país.
El inventario del campamento de Baja California Sur
A lo largo del exhaustivo operativo de seguridad llevado a cabo en el campamento clandestino, las fuerzas armadas mexicanas hallaron una mezcla sumamente peligrosa donde era posible encontrar precursores químicos, narcóticos ya fabricados, armamento de guerra, etc. La lista oficial del decomiso millonario hace un desglose exacto quantificando las siguientes cantidades y sustancias ilícitas aseguradas por la autoridad naval en Mulegé, entre las que se encontraban:
Casi dos toneladas de metanfetamina originalmente cuantificadas en el informe volumétrica concreta como 386.4 litros de esta sustancia. 53 kilogramos de fentanilo, actualmente considerado como uno de los opioides sintéticos más mortales. 19.60 kilogramos de cocaína, entre otras sustancias.
Liderazgo compartido y el porvenir de la seguridad bilateral
El embajador norteamericano, Ronald Johnson, utilizó la magnitud de este evento para enfatizar, ante la opinión pública, el sólido esquema político que posibilitó alcanzar dicho nivel de coordinación operativa entre ambos lados de la frontera. En su mensaje dirigido a las redes sociales, el diplomático enfatizó que tales resultados reales y tangibles en materia de seguridad se están teniendo gracias al sólido liderazgo compartido del presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, así como de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Junto a ello, el embajador resaltó con satisfacción que la incautación de estas materias primas evita que 79 millones de dosis lleguen a contaminar las calles.
Luego de asegurar completamente el área del hallazgo y etiquetar el inventario sustraído, todo el material asegurado por los elementos de la Marina fue conducido aplicando las medidas de seguridad protocolar más estrictas. Todos los efectos asegurados fueron inmediatamente puestos a disposición de las autoridades competentes.
