El mundo está entrando en una era de aumento de temperatura del límite 1,5 °C y, si las emisiones logran descender lo suficientemente rápido, podrán reducir las temperaturas de este siglo. Además, es bien sabido que el metano es el responsable de casi un tercio del calentamiento global hasta la fecha. Sin embargo, sigue estando desatendido en la acción climática y en la toma de decisiones gubernamentales.
Acciones para reducir la emisión de metano
Disminuir las emisiones de metano es una de las oportunidades más rápidas, efectivas y económicas para frenar el calentamiento global a corto plazo; al mismo tiempo, brinda un aire más limpio, mayores producciones agrícolas, mejoras en la salud y grandes beneficios. Por ello, el Secretario de las Naciones Unidas, António Guterres, en respuesta a la urgente necesidad, hace un llamado a la acción decisiva en los tres sectores que emiten la mayor cantidad de metano, como son el combustible fósil, la agricultura y los residuos, a través de nueve acciones prioritarias para 2030.
Estas acciones incluyen reparar fugas y eliminar la quema rutinaria en el sector de combustibles fósiles; producir alimentos de manera más sostenible sin desperdiciar los mismos y construir sistemas de residuos más limpios y con bajas emisiones de metano en ciudades y comunidades de todo el mundo, tomando en cuenta que para ejecutarlas requerirá un liderazgo político firme, cooperación internacional y un aumento gigantesco en la financiación para la mitigación del metano durante esta década.
Tres sectores importantes que se deben abordar
Entre los tres sectores más importantes que se deben abordar, está en primer lugar el sector 1, combustibles fósiles como prioridad, que en caso de que se logre abordar las emisiones de metano producidas por los combustibles fósiles, se podrá fortalecer el potencial de reducción más grande y rentable de esta década. Visto de esta forma, se debe adoptar y hacer cumplir regulaciones que prohíben la quema rutinaria, reemplazar equipos de altas emisiones y hacer una práctica estándar a la mitigación del metano en la minería de carbón.
Seguidamente, en el sector 2, Agricultura, se busca abordar las emisiones de metano; puede ser rentable y generar beneficios positivos a largo plazo, mediante el fortalecimiento de la productividad y los medios de vida. Es decir, producir alimentos de manera más eficiente con menos metano, sobre todo en la ganadería y el cultivo de arroz; de igual forma, reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita y las pérdidas de alimentos a nivel de minoristas, consumidores y cadenas de suministro.
Por último, en el sector 3, se busca evitar la generación de metano y capturarlo antes de que escape por aguas residuales y residuos. Lo que puede brindar muchos beneficios económicos y de salud pública; además, se debe eliminar gradualmente los vertederos a cielo abierto y no controlados, desplegar tecnologías que capturen el metano y construir sistemas urbanos de residuos circulares y de bajas emisiones.
Emisiones de metano, el enemigo silencioso
El metano, un potente gas de efecto invernadero, es un contribuyente de muchos años al calentamiento global, el cual ocupa el segundo lugar después del dióxido de carbono. Sin embargo, la vida atmosférica más corta del metano significa que reducir las emisiones puede frenar la tasa de calentamiento global en cuestión de décadas.
Por otro lado, la concentración de metano en la atmósfera está aumentando rápidamente; las emisiones globales anuales de metano entre el año 2010 y 2019 se situaron en los 575 millones de toneladas por año, provenientes de los combustibles fósiles, residuos y agricultura.
En conclusión, las medidas de mitigación pueden implantarse rápidamente con tecnologías probadas, a menudo a un bajo costo, lo cual crea una gran oportunidad para actuar sobre el calentamiento a corto plazo.
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