Desde la Casa Blanca se dio a conocer en detalle el acuerdo firmado por los 12 países americanos en Miami, con la convocatoria llevada adelante por Donald Trump, el cual fue llamado Escudo de las Américas. Karoline Leavitt publicó en su cuenta de X los cuatro puntos más importantes a los que se comprometieron los caribeños y latinoamericanos presentes en la reunión del pasado sábado 7 de marzo, en lo que significa la proclamación oficial de mayor alcance diplomático en la administración Trump contra los carteles y pandillas transnacionales.
Países involucrados
Los 12 países que asistieron, además de Estados Unidos, son: Argentina, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Bolivia, Guyana, El Salvador, Trinidad y Tobago, Paraguay, Honduras y Panamá. Con ausencias notables como México, Colombia o Brasil, la diferencia política de estos países respecto a Washington resulta igualmente significativa.
Durante el discurso, Trump acusó a los líderes regionales por el avance de las organizaciones calificadas como terroristas en el continente: «Varios han permitido que grandes franjas de territorio del Hemisferio Occidental queden bajo control directo de las pandillas y carteles». Trump sugirió que el Escudo de las Américas podría servir para autorizar operaciones del Comando Sur contra líderes de los carteles, y señaló que busca un «gran cambio político» en Cuba.
Puntos claros en el Escudo de las Américas
Este lunes 9 de marzo se publicó, a través de la Casa Blanca, la proclamación firmada por los países integrantes del Escudo de las Américas, la coalición creada formalmente por Trump y Pete Hegseth, el secretario de Guerra de Estados Unidos, para «desplegar el poder contra el crimen organizado transnacional». En detalle, Karoline Leavitt, como portavoz de Washington, resumió los cuatro puntos principales del acuerdo.
Dichos apartados son: demoler los carteles criminales y organizaciones terroristas en el hemisferio occidental, privarlos de control territorial y del acceso a financiamiento, entrenar y movilizar a los ejércitos de los países aliados y, por último, mantener fuera las «influencias extranjeras malignas» que operen en la región. Más adelante, la Casa Blanca autoriza los entrenamientos en conjunto de las fuerzas armadas de los distintos países en colaboración con Estados Unidos, junto con trabajos coordinados de inteligencia.
Sin embargo, el punto más importante y polémico, según países en contra del Escudo de las Américas, es que se posibilitan las operaciones militares en territorio de otros Estados signatarios o terceros países con el fin de luchar contra los carteles y el crimen organizado en general. A pesar de no estar nombrado, el apartado de «influencias extranjeras malignas», según expertos, podría estar referido a China, que mantiene gran presencia en el Hemisferio Occidental y cuyo intercambio comercial con la región habría alcanzado en 2024 al menos 518 000 millones de dólares.
Pese a no figurar entre los signatarios de la cumbre de estreno del Escudo de las Américas, México recibió apoyo de inteligencia de Estados Unidos, lo que habría contribuido a la captura de Nemesio Oseguera Cervantes, más conocido como «El Mencho», uno de los narcos más buscados del planeta y que lideraba uno de los carteles más poderosos de la región.
Nuevos ataques del plan «Lanza del Sur»
Durante la noche del domingo 8 de marzo, Estados Unidos, a partir de una operación del Comando Sur, llevó a cabo un nuevo ataque en aguas del océano Pacífico contra una supuesta embarcación que trasladaba drogas y dejó seis fallecidos como saldo. A raíz de esto, Pete Hegseth, el secretario de Guerra, vinculó la misión reciente con una lucha contra los carteles en Ecuador. A su vez, Trump insinuó nuevas acciones militares contra Cuba, al afirmar que el régimen está «muy cerca del final del camino».
