Hace un par de días el presidente de los Estados Unidos Donald Trump, tomó una decisión que causó controversia, al retirarse de 66 organizaciones y convenios multilaterales, algunos de ellos asociados a la Organización de Naciones Unidas (ONU). Una acción que ha sido respaldada de la misma manera por el Departamento de Estado, que ha catalogado este sistema como la «burocracia multilateral».
El gobierno de Estados Unidos respalda las acciones de Donald Trump respecto a la burocracia mundial
La orden firmada por el presidente Trump confirmó el retiro de los del apoyo a varias agencias de la ONU y a una cantidad importante de tratados internacionales sobre el cambio climático. Una decisión que ha sido muy cuestionada por varios países y organizaciones internacionales, ya que es muy probable que la medida profundice la distancia en la cooperación global con respecto a la seguridad y el ambiente.
En ese contexto, en la página web del Departamento de Estado, el secretario Marco Rubio, publicó un artículo en el que remarcó la importancia de esta decisión del presidente Trump. Rubio además plantea, que esta tiene como objetivo el fin del derroche de recursos por parte de las organizaciones internacionales que nunca terminan por mostrar resultados reales que justifiquen la gran inversión que representan.
El secretario de Estado, inició destacando el papel de liderazgo que ha tenido Estados Unidos desde la instauración de la doctrina Monroe y la creación de las Naciones Unidas. Resaltó, que el país ha sido el principal donante humanitario del mundo, y garante de la seguridad en el marco de la OTAN. Sin embargo, afirmó que este liderazgo requiere de decisiones difíciles y la capacidad de reconocer cuándo las cosas ya no sirven.
Los organismos internacionales no cumplen con las funciones para las que fueron concebidos
Marco Rubio, señaló que muchas instituciones creadas para proteger la paz se han convertido en obstáculos para la misma, pues el sistema internacional se ha llenado de organizaciones opacas con mandatos superpuestos. Esto, conlleva a tareas duplicadas y resultados que no están a la altura de las expectativas, lo que termina creando una gran ineficiencia tanto de ejecución como financiera, además de una ética deficiente.
Remarcó el hecho de que incluso aquellas que antes se encargaban de ejercer funciones útiles para buscar y garantizar la paz, se han ido convirtiendo en simples pantallas burocráticas inútiles. Consideró que en muchos casos, son plataformas para el activismo de ciertas políticas, fuentes de problemas que no resuelven sino que empeoran el panorama actual o instrumentos que se utilizan para atentar contra los intereses de Estados Unidos.
En la orden firmada por el presidente Trump, donde se anunció la retirada de las 66 organizaciones y tratados internacionales, se refirió a estas como derrochadoras, ineficaces y perjudiciales. Pues todas están mal administradas, o son innecesarias, o dominadas por intereses políticos que son contrarios a la agenda de la soberanía, la libertad y la prosperidad de Estados Unidos.
Estados Unidos no dará más apoyo a causas y organizaciones que no merecen la pena para ellos
Marco Rubio, continuó afirmando que ya no es aceptable invertir dólares de los impuestos estadounidenses, que son pagados con el esfuerzo del pueblo, en instituciones que no dan resultados, no rinden cuentas y no respetan los intereses del país. Además, consideró que la participación de Estados Unidos en estas organizaciones solo legitima su existencia.
Entre los fracasos de estas organizaciones, Marco Rubio señaló el historial de violaciones éticas del Fondo de Población de la ONU y la incapacidad de esta para definir qué es una mujer. Igualmente, mencionó a la Convención Marco de la ONU para el Cambio Climático que malgasta millones en financiar investigaciones alarmistas y el Foro Permanente de la ONU que promueve políticas racistas en apoyo de reparaciones globales.
