El Gobierno de los Estados Unidos ha expresado su oposición de forma contundente a la reciente sentencia dictada en Hong Kong contra el magnate editorial y activista prodemocracia, Jimmy Lai. En un comunicado oficial, el secretario de Estado, Marco Rubio, catalogó la sentencia a 20 años dictada por el Tribunal Superior de Hong Kong de «injusta y trágica» para la resolución de este caso. La sentencia anticipa al fundador del ya extinto diario Apple Daily, de 78 años, quien fue declarado culpable el 15 de diciembre del año anterior de haber publicado artículos «sediciosos» e incitar a países extranjeros a imponer sanciones a Hong Kong.
Un ataque a la libertad y promesas incumplidas
El fallo judicial, según el Departamento de Estado, es un mensaje alarmante para la comunidad internacional. Marco Rubio señaló que esta sentencia muestra al mundo que Pekín está preparado para llegar a «extremos extraordinarios» con el fin de acallar a quienes luchan por las libertades básicas en Hong Kong. Para el secretario de Estado de EE. UU., esto supone dejar de lado los compromisos internacionales que Pekín adoptó en la Declaración Conjunta de 1984 entre el Reino Unido y China.
La reacción internacional por el caso ha sido instantánea. El Reino Unido, país del que Lai tiene también nacionalidad, dijo que intervendría «sin demora» en defensa del magnate. En cambio, la reacción de China ha sido contundente y ha calificado de «legítima» la condena y ha rechazado de plano lo que considera intromisiones extranjeras en sus asuntos. Los jueces, en un fallo de 856 páginas, afirmaron que Lai «se alimentó de su rencor y de su odio» hacia China durante gran parte de su vida y que buscaba derrocar al Partido Comunista Chino.
El costo humano y sufrimiento familiar
Más allá de lo geopolítico, Washington ha centrado la atención en la vertiente humanitaria del proceso. El secretario Rubio deprecó que Jimmy Lai ha soportado un juicio que se ha desarrollado durante dos años y ha estado en prisión más de cinco años. «El Sr. Lai y su familia ya han tenido bastante sufrimiento», dijo el funcionario estadounidense para justificar la demanda de liberación humanitaria.
La familia del activista ha transmitido su desconsuelo. Su hijo, Sebastien Lai, ha dicho en un comunicado que condenar a su padre esta sentencia «draconiana» pone en riesgo su vida y es la «destrucción completa del sistema judicial de Hong Kong». Por su parte, Claire Lai, una de las hijas del magnate, ha avisado del visible deterioro de la salud de su padre tras un lustro de juicio: «Si se lleva a cabo esto, le quedará morir como un mártir tras las rejas».
La pena máxima bajo la Ley de Seguridad
El caso de Jimmy Lai configura en la práctica una pena muy severa, pues establece un nuevo hito en la región. De hecho, la condena de 20 años de prisión es la pena más severa que se ha dictado bajo la Ley de Seguridad Nacional impuesta por China en el territorio, y es superior a los diez años a los que fue condenado el abogado Benny Tai el año 2024. La suma de la condena incluye dos años de una condena previa por fraude, así que Jimmy Lai deberá de cumplir 18 años efectivos de cumplimiento.
El tribunal condenó con Lai a otros ocho coacusados, entre los que hay tres altos responsables de la redacción del Apple Daily, quienes recibieron penas de hasta diez años. Lai mantuvo la compostura durante la lectura escueta de la sentencia, que no se alargó más que unos minutos. Se encuentra en régimen de aislamiento «a petición suya», explicaron los responsables, y la defensa de Lai tiene un plazo de 28 días para decidir si apela el fallo.
