En un movimiento que puede definirse decisivo para el rumbo de la guerra, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski trazó una nueva hoja de ruta militar luego de conversar en una reunión de trabajo con el recién nombrado ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov. La reunión, primera en un nuevo ciclo en el Ministerio de Defensa, sirvió para sentar las prioridades inmediatas que el propio Zelenski había explicado: detener el avance de los ocupantes rusos en la línea del frente en virtud de una modernización tecnológica y una profunda reforma del sistema de reclutamiento.
Prioridad máxima: cerrar el cielo
El jefe de Estado fue terminante al afirmar que la defensa aérea es la «gran prioridad» en el conjunto de tareas del nuevo titular del, a partir de ahora, Ministerio de Defensa. Zelenski apuntó que hay «decisiones concretas que deben ser puestas en práctica lo antes posible» a fin de proteger el cielo ucraniano, un elemento imprescindible para la preservación de la supervivencia de las infraestructuras civiles y garantizar la seguridad de las tropas sobre el terreno.
Esta urgencia responde a la necesidad de parar el impulso de la invasión de los ocupantes de Rusia sobre el campo de batalla, un intento que necesitará coordinar la parte técnica y el componente de las fuerzas militares en la acción activa.
La apuesta por la tecnología: auditorías y guerra de drones
La segunda gran línea de punta acordada hace hincapié en «reforzar el componente tecnológico de una forma significativa», así como en resolver los problemas logísticos de la primera línea. En este punto, la provisión de vehículos aéreos de combate no tripulados ha cobrado un estatus clave. Zelenski ha dado instrucciones al Ministerio de Defensa para que introduzca un «nivel básico de entrega de drones para las brigadas de combate». Al mismo tiempo, la nueva administración ha de garantizar la adquisición de «drones especializados que puedan golpear al enemigo a más profundidad», es decir, extender la ofensiva a otros espacios más allá de la línea de contacto.
Para sostener todo este esfuerzo, se ha dado la orden de realizar una revisión económica completísima: se llevará a cabo una «auditoría acelerada» de la financiación del sector de la defensa con el objetivo de que Fedorov pueda «presentar formas efectivas de abordar las carencias manifiestas». También se preparan decisiones para aumentar la paga de los «guerreros en primera línea».
Reforma al reclutamiento: equidad frente a la economía
El tercer párrafo de la estrategia que se expone contempla el recurso más «sensible»: el personal. El Ministerio de Defensa presentará «soluciones sistémicas» a los problemas arrastrados por los Centros Territoriales de Reclutamiento. Zelenski corroboró que «se han concretado y tomado decisiones para garantizar una mejor distribución del personal entre las brigadas de combate», aunque «esta primera forma de hacerlo no es suficiente».
El presidente también insistió en los cambios «mucho más amplios» que se deben introducir en el mecanismo de movilización. Ello deberá tener como objetivo, según las palabras de Zelenski, que el sistema se reformule para facilitar que todas las Fuerzas de Defensa y Seguridad consigan el adecuado espacio, pero al mismo tiempo garantizando el funcionamiento de los «procesos económicos» del Estado, a los efectos de que el reclutamiento militar no ahogue la economía necesaria para sostener la guerra a largo plazo.
La llegada de Mykhailo Fedorov al Ministerio de Defensa significa un punto de inflexión orientado a la eficiencia y a la tecnología (se prevé que pronto se presente su «nuevo equipo»). La administración se encuentra preparando ya la implementación de esta nueva estrategia. Zelenski ha mostrado que la prioridad es acabar con la ofensiva rusa mediante una transformación ya misma del aparato de defensa.
