Los máximos responsables de la Unión Europea han enviado un mensaje contundente sobre el tema de la cohesión geopolítica. Al final de una cumbre no programada y urgente, los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete recalcaron su «pleno apoyo» a Dinamarca y Groenlandia después de la reciente escalada de las tensiones diplomáticas con Estados Unidos. La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, hizo hincapié en que las conversaciones centraron la atención en dos cuestiones geoestratégicas clave para la seguridad europea: la situación en Groenlandia y el futuro de la prosperidad de Ucrania, mientras que, por su parte, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, advirtió de que el bloque tiene «el poder y los medios» para defenderse a sí mismo, a sus Estados miembros y a sus empresas de cualquier forma de coerción.
Unidad frente a las presiones en el Ártico
La reacción europea ante las amenazas aduaneras de Donald Trump se sostuvo sobre una estrategia común que se reunía en cuatro principios: la fortaleza, el alcance diplomático, la preparación y la unidad. Como subrayó António Costa, «solamente el Reino de Dinamarca y Groenlandia son capaces de tomar decisiones sobre cualquiera de las cuestiones que conciernen a Dinamarca y Groenlandia».
Los mandatarios apreciaban positivamente que Trump hubiese retirado sus amenazas en el Foro de Davos, pero la UE se había preparado con contramedidas comerciales y nuevos instrumentos no arancelarios por si el escenario de las sanciones se materializaba. Había tarificación contra Washington por importe de 93 000 millones de euros y se proyectaba el instrumento anticoerción de la UE, que se conoce como la «bazooka comercial».
Inversión en seguridad y el futuro de Groenlandia
Más allá de la crisis que enfrenta el presente, Úrsula van der Leyen ha hecho saber que, desde el punto de vista colectivo, Europa ha «invertido poco en el Ártico y en su seguridad». Es por ello que ha llegado el momento de reforzar los gastos. De todos modos, y como ya es el punto de partida de cara al próximo presupuesto a largo plazo de Bruselas, la Comisión ya ha decidido incrementar de manera considerable el apoyo financiero a Groenlandia y presentará en el futuro muy próximo un paquete considerable de inversiones.
En cuanto a la defensa, la UE está dispuesta a profundizar la cooperación con los Estados Unidos, así como con socios como el Reino Unido, Canadá, Noruega e Islandia. Úrsula von der Leyen propuso que el aumento del gasto en defensa permita adquirir equipo adecuado para el Ártico, llegando a insinuar un «rompehielos europeo».
Respuesta en materia de energía y un Plan de Prosperidad para Ucrania
En respuesta a las críticas del presidente Volodímir Zelenski por la inacción por parte de Europa, los líderes de la UE defienden que desde el primer día apoyan la lucha ucraniana y han añadido los desembolsos del total de más de 193 000 millones de euros y un paquete de 90 000 millones. Ante la llegada de un invierno crudo y de los ataques rusos, la UE ha comenzado esta semana a desplegar 447 generadores de emergencia por valor de 3,7 millones que servirá para recuperar la energía en hospitales y refugios.
De la misma forma, Bruselas también está a punto de cerrar un acuerdo entre Estados Unidos y Ucrania para poner en marcha un «Marco de Prosperidad» único para la posguerra, el cual se apoya en cinco pilares: fomentar la productividad mediante reformas empresariales, propulsar la integración de Ucrania en el Mercado Único de la UE, escalar significativamente la inversión, aumentar la coordinación entre donantes a través de la plataforma existente y ejecutar reformas fundamentales en el ámbito del estado de derecho y la lucha contra la corrupción.
