Como parte de su campaña antimigratoria, el mandatario encabezó una ceremonia para recibir a los familiares de víctimas fallecidas en delitos cometidos por inmigrantes ilegales, y aprovechó la ocasión para reprochar a los medios de comunicación por negarse a cubrir el evento y a promover sus consignas nacionalistas.
El gobierno republicano rindió honor a las «familias ángeles»
Este lunes, Donald Trump abrió de par en par las puertas de la Casa Blanca para recibir a invitados especiales. Congregados para ser reconocidos como mártires de la lucha contra la inmigración masiva que, a decir del mandatario, azota la nación, la madre de Laken Riley y otros familiares directos de víctimas asesinadas por extranjeros protagonizaron el evento.
Laken, de 22 años, fue asesinada en Georgia por un hombre de origen venezolano que, previamente, fue detectado por el Departamento de Seguridad al intentar ingresar al país indocumentado. Y su muerte, al igual que la de Rocky Jones y Grant Ronnebeck, sirvió de ejemplo al presidente para continuar sustentando la narrativa antimigratoria que defiende desde su regreso al poder.
Designadas bajo el título de «familias ángeles» (Angel Families), cada uno de sus representantes ofreció testimonio hoy para dejar en claro la injusticia y el dolor de estar expuestos a la inseguridad en su propio país, y reivindicar los ideales de Trump en defensa de la «familia estadounidense».
«Gracias a Dios que te tenemos en el cargo. Sin ti, Estados Unidos y el mundo no conocerían las consecuencias de las fronteras abiertas», sostuvo ante el micrófono Marie Vega, madre del exinfante de marina y agente de la Patrulla Fronteriza de EE. UU. Javier Vega, Jr.
Además de reiterar su compromiso con velar por los intereses de los norteamericanos y proteger a las familias en duelo, el mandatario no dudó en adjudicar gran parte de la responsabilidad por lo sucedido a los funcionarios demócratas, férreos defensores de la inclusión.
«Todos en esta sala no solo sufrieron una pérdida infinita; hubo víctimas de políticos que pusieron la comodidad de los criminales extranjeros por delante de la seguridad de los ciudadanos y patriotas estadounidenses», sentenció.
22 de febrero, nueva efeméride en el calendario norteamericano
Tal y como fue adelantado por las autoridades de la Casa Blanca el domingo, el mandatario procedió a firmar el documento de proclamación para bautizar el 22 de febrero como el «Día Nacional de las Familias Ángel», a modo de recordatorio de la gran misión que el país enfrenta.
Según expresó, el significativo gesto busca «recordar y honrar las vidas estadounidenses robadas por extranjeros ilegales criminales», como también renovar el compromiso con la seguridad de los estadounidenses que viven acorde a lo que demanda la ley.
«Estamos poniendo a los ciudadanos estadounidenses primero, estamos defendiendo las vidas estadounidenses y estamos luchando por cada Familia Ángel», ratificó el líder de la potencia, además de asegurar a las víctimas presentes que nunca olvidará su dolor, al que abrazará como bandera para seguir impulsando el combate contra la ilegalidad.
Críticas a los medios: dardos contra la CNN
En las líneas más polémicas, Trump se refirió al silencio de los medios de comunicación que no acompañan la difusión de sus consignas antimigratorias, señaladas por organismos de derechos humanos de todo el mundo por promover la xenofobia y el racismo.
Luego de agradecer la valentía de los familiares que se ofrecieron a compartir su historia, el conservador volvió a confrontar a los comunicadores y los políticos que denostan sus políticas diciendo: «Estamos dispuestos a contar la historia que las noticias no quieren escuchar, los demócratas no quieren escuchar… Queremos evitar que asesinos y criminales entren a nuestro país».
En línea, funcionarios de la administración como Steve Cheung y Karoline Leavitt apuntaron contra el emporio de la CNN, que, según explicaron, se negó a cubrir el evento de la jornada. «Es repugnante y horroroso que CNN y MSNOW se nieguen rotundamente a transmitir este poderoso y conmovedor suceso», aseguró el asistente de Trump.
Mientras que la secretaria de Prensa de la Casa Blanca denunció que la cadena «pasa gran parte de su tiempo atacando las estrictas políticas de inmigración de la Administración Trump», pero se niega a cubrir y difundir la historia de los damnificados, que da sentido a las medidas republicanas.
