El ataque fue informado a través de las redes sociales oficiales de las FDI por medio de una publicación, en la que aseguran que también, producto del mismo operativo, neutralizaron una fábrica dedicada a la producción de sistemas de defensa aérea y una importante cantidad de estos equipos desplegados por la zona.
Golpe a la infraestructura espacial iraní
A punto de entrar en la tercera semana de ataques ininterrumpidos, las fuerzas combinadas de Estados Unidos y el Estado de Israel continúan presionando sobre el régimen iraní y ampliando la lista de objetivos alcanzados.
Tras los bombardeos de ayer sobre la isla de Kharg, una de las regiones clave de la industria petrolera de Teherán, ocurridos durante la jornada de ayer, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron de la destrucción del complejo de investigación espacial más importante de Irán, ubicado en la región norte del país.
Por medio de una publicación en su cuenta oficial de X, las autoridades militares israelíes confirmaron haber impactado «el principal centro de investigación de la Agencia Espacial Iraní y una fábrica de sistemas de defensa aérea». «El centro albergaba laboratorios estratégicos utilizados para la investigación, incluyendo el desarrollo de satélites militares, la recopilación de inteligencia y el lanzamiento de ataques contra otros objetivos en Medio Oriente», justificó el comunicado.
Anticipan represalias por Kharg
Tras las declaraciones realizadas por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en relación a los ataques que cayeron sobre la isla de Kharg, las autoridades militares iraníes han amenazado con responder de la misma manera, es decir, atacando infraestructura petrolera que esté asociada a Washington.
Desde el Cuartel General Central de Khatam Al-Anbiya, utilizado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) según la inteligencia occidental, advirtieron a través de un comunicado divulgado por los medios de comunicación iraníes que todo ataque contra instalaciones energéticas activará una respuesta inmediata y proporcional dirigida contra los edificios de empresas que cooperen o hagan negocios con los Estados Unidos.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, había asegurado en redes sociales que los bombardeos estadounidenses «arrasaron» objetivos militares en la isla de Kharg, y advirtió que lanzarán más ataques direccionados a la infraestructura hidrocarburífera iraní si desde Teherán insisten en sostener el bloque casi total del estrecho de Ormuz, vía navegable estratégica por la que pasa el 20% del crudo que se comercia en el mundo.
Trump agregó que las fuerzas iraníes se quedaron «sin capacidad alguna» para defenderse y aseguró que Irán «nunca tendrá un arma nuclear ni la capacidad de amenazar a Estados Unidos, Oriente Próximo ni el mundo». «No hay nada que puedan hacer al respecto», sentenció el líder republicano.
¿Escolta militar en Ormuz?
Por otra parte, el mandatario estadounidense anticipó que su armada se está preparando para el despliegue de grupos de escolta que se encargarán de la protección de los barcos petroleros que intenten navegar a través del Estrecho de Ormuz.
Si bien la medida todavía no fue implementada, el inquilino de la Casa Blanca aseguró que «sucederá pronto». Por otra parte, Trump reconoció que hay ciertas diferencias entre el gobierno de Washington y Tel Aviv en relación a los objetivos militares y en cuanto a la finalización de los combates: «Supongo que pueden ser un poco diferentes, son un país diferente al nuestro», explicó.
Cabe destacar que, en las primeras semanas de marzo, solo 77 barcos pasaron por el Estrecho de Ormuz, lo que implica una reducción casi total de los 1229 que transitaron la zona en el mismo período del año pasado. La mayoría perteneciente a la llamada flota fantasma, constituida por buques viejos que utilizan artimañas legales y tecnológicas para navegar por fuera de la ley internacional, usualmente vinculados a Rusia o Irán.
