Gabriel Boric envió una contundente respuesta a la administración de Donald Trump, que este viernes anunció el retiro de las visas a funcionarios chilenos que estarían vinculados al proyecto Chile-China Express, que busca unir los sistemas de fibra óptica de Hong Kong y Valparaíso. «Nuestra soberanía se respeta», sentenció el saliente mandatario.
¿En qué consiste Chile China Express y por qué molestó a Marco Rubio?
Afanada en marcar presencia en Latinoamérica y ganar terreno al imperio norteamericano, China se embarcó en un ambicioso proyecto que también involucra a corporaciones privadas, y fue propuesto a las autoridades de Chile como una oportunidad única para atraer la innovación tecnológica al país andino.
Así, Chile-China Express, ambiciosa iniciativa que pretende extender un cable submarino para unir, mediante fibra óptica, Valparaíso y la capital del gigante asiático, selló un progreso en el acercamiento con los chinos, ante la atenta mirada de EE. UU., que este 20 de febrero asestó un duro golpe a la cúpula de Boric, que buscaría desestabilizar el acuerdo.
Desde el Departamento de Estado, dirigido por Marco Rubio, emitieron un comunicado en el que, alegando su involucramiento en el perjuicio del sistema de telecomunicaciones y la seguridad del hemisferio, se confirmó el revocamiento de las visas de 3 funcionarios vinculados al Ministerio de Transporte y a la Subsecretaría de Telecomunicaciones.
Y, aunque el texto no cita explícitamente su interés en desmantelar el proyecto conjunto entre las gestiones de Boric y Xi Jinping, medios nacionales como Bio Bio Chile acusan que la potencia tendría inquietud por la prosperidad del mismo, ya que abriría la puerta al espionaje en Occidente.
«Continuamos promoviendo la rendición de cuentas de ciudadanos chilenos quienes intencionalmente actúan para desestabilizar nuestro hemisferio», reza una de las líneas más contundentes de la notificación, que refuerza aún más la versión extraoficial de una nueva ofensiva contra la avanzada china en la región.
El gobierno de Chile se resiste a acatar el avasallamiento de Trump
Visiblemente indignado por las novedades que llegaron desde el norte del continente, Gabriel Boric no tardó en realizar una declaración de principios y en marcar el territorio a la cúpula republicana, que desplegó su estrategia de extorsión diplomática para sancionar a autoridades extranjeras, maniobra ya vista en su desencuentro con Brasil.
«El gobierno de Estados Unidos amenaza, hace acusaciones indeterminadas y aplica sanciones unilaterales», denunció el presidente vía X, hace instantes. Y, a continuación, dejó en claro que, al menos durante su mandato, «no aceptamos que nadie nos diga lo que podemos o no podemos hacer más allá del derecho y la ley».
Con estas declaraciones, Boric saltó en defensa de la soberanía y el derecho a elegir con qué gobiernos y empresas vincularse y establecer acuerdos, en pos de los intereses nacionales. «Nuestra soberanía se respeta», sentenció.
Asimismo, desde el gobierno emitieron un comunicado oficial en respuesta al texto de Rubio, en el que remarcaron la sorpresa por las sanciones y descalificaron las acusaciones en su contra. «El Gobierno de Chile rechaza estas acusaciones y descarta categóricamente participar en actividades que socaven la seguridad del continente o de terceros países», afirmaron.
En líneas posteriores, la dirigencia se atrevió a cuestionar la medida calificándola como unilateral, y señaló la inexistencia de notificaciones previas enviadas por canales oficiales. «Ese comportamiento no se condice con la densidad y diversidad de ámbitos en los que dialogamos y cooperamos con Estados Unidos», recordaron.
Chile buscará negociar con EE. UU.
Pese a la tensión flotante, y en un intento por conservar a la potencia como «aliado estratégico», el gobierno aseguró que su canciller, Alberto van Klaveren, ya solicitó programar un encuentro con Brandon Judd, embajador estadounidense en el país, para aclarar la situación y confirmar los nombres de los afectados.
