La congresista por el estado de Nueva York, Kirsten Gillibrand, compartió un irónico video de una entrevista que otorgó la fiscal general de los Estados Unidos, Pam Bondi, en relación a la liberación de los archivos Epstein. A un año de las declaraciones de Bondi, parte de los archivos fueron finalmente desclasificados sin que la justicia estadounidense avance en la investigación de las figuras del poder estadounidense implicadas.
Tras la liberación de los archivos, nada
A poco menos de un mes de que se hiciera la mayor divulgación de archivos vinculados a la megacausa por las atrocidades que ocurrieron en la isla Epstein, nada parece haber cambiado, al menos al interior de los Estados Unidos. En las últimas horas, la senadora nacional por el estado de Nueva York, Kirsten Gillibrand, realizó un pequeño descargo en su cuenta oficial de la red social X, en el que apuntó contra la administración del presidente Donald Trump.
En su publicación, la congresista por el Partido Demócrata rememoró que «hace un año, Pam Bondi dijo que la administración Trump liberaría (la lista) a los clientes de Epstein. Dijo que los tenía ‹sobre el escritorio›», acompañado por un fragmento de dicha entrevista realizada el 21 de febrero del 2025. Gillibrand cierra su mensaje diciendo: «Hoy: Sin rendición de cuentas. Sin justicia. Más promesas incumplidas de Trump».
Consecuencias en el exterior
No obstante, a diferencia de la pasividad que denuncia la senadora Gillibrand al interior de los Estados Unidos, la masiva desclasificación de archivos Epstein sacudió con fuerza en otras partes del mundo, llevando a que se den situaciones inesperadas que devuelven un poco la fe en la justicia.
En la mañana del pasado 19 de febrero, la Policía de Thames Valley llevó a cabo un allanamiento en la finca del rey en Sandringham, ubicada en el condado inglés de Norfolk, donde residía hasta ese momento Andrew Mountbatten-Windsor, conocido anteriormente como el príncipe Andrew, hasta ser despojado de todos sus títulos y derechos como miembro de la familia real británica debido a sus vínculos y relación cercana comprobados con Jeffrey Epstein.
Las autoridades anunciaron el arresto de Andrew en un comunicado en el que lo describieron como «un hombre de unos sesenta años de Norfolk» y justificaron su detención «bajo sospecha de mala conducta en un cargo público». Las autoridades británicas parecen haber encontrado pruebas suficientes de que el ex príncipe Andrés le entregó documentos confidenciales durante su gestión como enviado comercial a Jeffrey Epstein.
Es importante señalar que el arresto de Mountbatten-Windsor es un hecho que no tiene precedentes en la historia moderna del Reino Unido. Si bien la princesa Ana fue la primera miembro de la familia real en ser condenada por un delito penal, en 2002, para identificar al último hijo de un monarca británico legítimo (es decir, que formó parte de la línea sucesoria) en ser detenido, debemos retroceder casi 400 años, hasta el periodo de la derrota de Carlos I en la Primera Guerra Civil.
Trump lamentó el arresto
En declaraciones a la prensa, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que lamenta lo que la desclasificación de los archivos Epstein generó en la familia real británica y calificó como «muy triste» el arresto del ex príncipe Andrew.
«Me parece una pena. Me parece muy triste. Creo que es malo para la familia real. Es muy, muy triste, en mi opinión. Es muy triste ver eso», declaró el dirigente republicano, señalando las implicaciones que podría tener para su hermano, el rey Carlos III, quien se encuentra preparando una visita al territorio estadounidense. «Es muy triste ver esto y lo que está pasando con su hermano, quien obviamente vendrá a nuestro país muy pronto. Es un hombre fantástico, el rey», agregó.
