Los gobiernos de Claudia Sheinbaum, Gustavo Petro y Lula da Silva emitieron un comunicado conjunto en el que formalizaron su posicionamiento antibélico y exigieron a las naciones involucradas en el enfrentamiento en el Medio Oriente reconsiderar el diálogo como alternativa para resolver sus drásticas diferencias.
Líderes latinoamericanos llaman a la paz
En contraste con referentes de la región como Javier Milei (Argentina), quien manifestó su respaldo incondicional a la potencia americana en pleno desarrollo de la guerra contra el régimen de los ayatolás en Irán, los jefes de Estado de México, Colombia y Brasil se mostraron reticentes a aceptar la continuidad del conflicto.
Con la guerra entre Ucrania y Rusia aún activa, la crisis económica y energética que podría desencadenar la prolongación de los ataques en el Golfo Pérsico preocupa a organismos como la ONU y la Unión Europea, y a representantes políticos de alto nivel que se vieron obligados a dejar en claro su desacuerdo con la decisión de Norteamérica e Israel de iniciar una contienda que, además, salpicó a otros 12 países de la región.
Desde Europa, el mandatario español Pedro Sánchez fue el primero en marcar distancia ante la exigencia del bloque occidental de ceder el control de las bases militares nacionales de Rota y Morón, y en advertir sobre el impacto negativo que tendrá el enfrentamiento en el comercio internacional y las distintas economías.
Pese a haber recibido un sermón del propio Donald Trump por su decisión, y amenazas de quedar excluidos de las transacciones mercantiles con Norteamérica, los funcionarios del gobierno del PSOE se mantuvieron firmes en su decisión de no respaldar avanzadas que atentan contra el multilateralismo y demás valores de la Carta de la ONU.
Ahora, el accionar de Sánchez y su cúpula fue imitado por los gobernantes latinos, que finalmente tomaron partido en el caótico escenario y optaron por abogar por una resolución pacífica. Así lo dejaron claro en el comunicado que sus respectivas cancillerías dieron a conocer este viernes.
El breve texto reitera la urgencia de volver a los mecanismos diplomáticos para negociar una solución a los desacuerdos, por lo que demandaron la declaración del cese al fuego de manera inmediata, así como también la «apertura de espacios efectivos de diálogo y negociación».
«Expresamos nuestra disposición de contribuir a los procesos de paz que generen confianza, para avanzar hacia una salida política», reza una de las líneas más contundentes del aviso. De esta manera, los presidentes bajaron el pulgar a la nueva campaña de Trump, quien, sin embargo, está dispuesto a continuar con la violencia.
Estados Unidos mantiene su compromiso con aniquilar al régimen iraní
Luego de asegurar, días atrás, que no daría brazo a torcer en la operación de asedio desplegada sobre Irán hasta obtener su rendición absoluta, el líder republicano reiteró su objetivo de llevar su «excursión» hasta las últimas consecuencias.
En conversación con el influencer Jake Paul, el mandatario defendió la necesidad de asegurar la erradicación de la Revolución Islámica, a la que acusó de haber asesinado a cientos de personas durante las últimas cuatro décadas. «Las bombas colocadas al borde de las carreteras por todas partes, el 95% de ellas provienen de Irán… La gente ha esperado 47 años para que esto sucediera, así que tenemos que hacerlo bien», manifestó.
Paralelamente, desde su administración ofrecieron cifras oficiales que reflejarían la victoria de EE. UU. Según citaron, hasta la fecha se registró la detención de un 90% de los misiles balísticos y drones, como también la destrucción de 90 buques. «La capacidad total de misiles balísticos de Irán está prácticamente destruida», confirmaron.
Bombardeos recientes en Jerusalén
Lejos de amedrentarse, las tropas que responden a las órdenes de Mojtaba Khamenei volvieron a atentar contra Israel. Según reportes de las Fuerzas de Defensa israelíes, esta tarde se registraron nuevos ataques originados en Irán y destinados a detonar en territorio israelí.
Y, mientras sus ciudadanos eran advertidos para tomar medidas de protección inmediatas, el mismo organismo comunicó el despliegue de una «amplia ola de ataques contra la infraestructura del régimen terrorista iraní en todo Teherán», a modo de contraofensiva.
