En medio de las fricciones entre Estados Unidos y la Unión Europea, Donald Trump encontró en Viktor Orbán un aliado estratégico. Es que el primer ministro de Hungría mantiene una postura actual bastante crítica hacia el bloque continental, del cual su país es parte desde el 2004. Esta posición política fue clave para que el mandatario estadounidense renueve su apoyo al líder húngaro de cara a las próximas elecciones en su país.
Tensiones entre Hungría y la Unión Europea
Las tensiones entre Hungría y la UE se originaron por posturas diferentes respecto a la guerra en Ucrania, entre otras cuestiones económicas, políticas y comerciales. Por un lado, la mayoría del bloque expresó su completo apoyo para Kiev en este conflicto con envío de ayuda y congelamientos de fondos rusos, algo en lo que el país húngaro no está de acuerdo. Para las autoridades de Budapest, esta decisión no hace más que prolongar el conflicto.
Recientemente, su ministro de Asuntos Exteriores, Peter Szijjarto, lanzó una grave acusación contra el bloque europeo, al que acusa de no estar interesado en el éxito de las actuales negociaciones por la paz entre Ucrania y Rusia, impulsadas por Estados Unidos. En sus declaraciones, advirtió que la UE solo quiere prolongar el conflicto para explotar sus propios intereses, lo cual es peligroso y expone una fractura interna de la comunidad política.
«Los ministros de Exteriores de varios países europeos ya dicen abiertamente que la UE no está preparada para la paz», resaltó el mandatario. En esa línea, sostuvo que el bloque pretende mantener viva la guerra, incluso a pesar del desgaste económico que esto presupone para la Unión, entre paquetes de ayuda y envíos de armas. Esto profundizó las tensiones entre el país húngaro y sus socios comunitarios.
Una alianza estratégica
Estados Unidos, al igual que Hungría, también mantiene profundas diferencias con la Unión Europea. En su caso, las tensiones aumentaron luego del intento de Donald Trump de adquirir Groenlandia. Frente a estas intenciones, varios países del bloque amenazaron con tomar medidas contra EE. UU., e incluso enviaron militares a la isla ártica para proteger su soberanía. Como respuesta, Washington impuso aranceles obligatorios.
En medio de este escenario lleno de tensión, Trump avanzó con una alianza estratégica junto a Viktor Orbán, que tiene en frente una elección bastante complicada. Asimismo, expresó abiertamente su apoyo al líder húngaro en redes sociales, donde resaltó los éxitos de su gestión y celebró el acercamiento entre Estados Unidos y Hungría durante los años de su administración.
«Viktor Orbán es un líder verdaderamente fuerte y poderoso, con un historial comprobado de obtener resultados fenomenales. Lucha incansablemente por su gran país y su gente, y los ama, al igual que yo por los Estados Unidos», escribió el mandatario norteamericano en su cuenta oficial de Truth Social. Según destacó, el mandatario húngaro logró proteger a su país, hizo crecer la economía, creó empleos y promovió el comercio.
Otro logro destacado por Trump es el potenciamiento de las relaciones exteriores, sobre todo con Estados Unidos. «Nuestra relación ha alcanzado nuevas cotas de cooperación y logros espectaculares bajo mi administración, gracias en gran medida al primer ministro Orbán. Espero seguir trabajando estrechamente con él para que ambos países puedan seguir avanzando en este tremendo camino hacia el éxito», aseveró.
Apoyo total a Viktor Orbán
Hacia el final de su publicación, el mandatario aseguró estar orgulloso de haber apoyado a Viktor en las elecciones de 2022 y renovó su confianza hacia el funcionario húngaro en los próximos comicios. «Es un verdadero amigo, luchador y ganador, y cuenta con mi total y completo respaldo para su reelección como primer ministro. Él nunca defraudará al gran pueblo húngaro», sentenció Donald Trump, confirmando ante el mundo el fortalecimiento de esta alianza estratégica.
