Donald Trump advirtió a Irán sobre las consecuencias que tendría un bloqueo del Estrecho de Ormuz, pero las respuestas de los funcionarios iraníes escalaron este martes. El jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, citó en su cuenta de X el último mensaje del presidente estadounidense y amenazó con no dar un paso atrás en las decisiones bélicas. «Ten cuidado de no ser eliminado», añadió para mantener un tono de confrontación que no parece desescalar.
El mensaje de Trump
A raíz de la subida repentina del precio del petróleo Brent, que rozó los 120 dólares y generó preocupación en los mercados mundiales durante una nueva semana de conflicto en Medio Oriente por las complicaciones de navegación de los buques por el Estrecho de Ormuz, Donald Trump lanzó una advertencia en su cuenta de Truth Social y dijo: «Si Irán hace algo que detenga el flujo de petróleo en el Estrecho de Ormuz, Estados Unidos golpeará veinte veces más fuerte que hasta ahora».
Luego, prometió: «Eliminaremos objetivos fácilmente destructibles que harán prácticamente imposible que Irán se reconstruya como nación. La muerte, el fuego y la furia reinarán sobre ellos. Pero espero y rezo para que eso no suceda. Este es un regalo de Estados Unidos a China y a todas las naciones que utilizan intensamente el Estrecho de Ormuz». Y es que la importancia para el mercado global del cierre de esta vía marítima podría representar una reducción de aproximadamente el 40% de las importaciones petroleras de China y el 75% de las de Japón.
Respuesta de Irán
Ali Larijani, presidente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, fue uno de los que respondió tajantemente a las advertencias de Donald Trump y decidió afirmar que no están cerca de un alto el fuego ni aceptarán uno en el corto plazo. En su cuenta de X, el funcionario citó las palabras del presidente estadounidense y dijo: «El pueblo iraní de Ashura no teme sus amenazas vacías; ni siquiera los más grandes entre ustedes pudieron borrarlo. Ten cuidado de no ser eliminado».
En la misma sintonía, el presidente del Parlamento de Irán y excomandante de la Guardia Revolucionaria Islámica, Mohammad Bagher Ghalibaf, confirmó que no buscan un alto el fuego. «Hay que darle un puñetazo en la boca al agresor», añadió para referirse a Israel y a Estados Unidos. Sin embargo, no es la primera advertencia a posibles represalias que llegan desde Medio Oriente hacia Washington, ya que el propio Larijani había escrito durante el fin de semana que Trump «debería pagar el precio de los ataques sobre el país».
Entre promesas de ofensivas y de represalias, las repercusiones en los mercados parecen constituir el principal instrumento de presión de Irán frente a la capacidad de poder coercitivo estadounidense. Desde Arabia Saudita, el CEO de la empresa petrolera Aramco, Amin Nasser, aseguró que temen por una nueva subida en el precio del petróleo, que se estabilizó y recuperó parte de su valor luego de haber alcanzado los 120 dólares.
El Estrecho de Ormuz sigue siendo el punto caliente de la guerra en Medio Oriente, por donde transita más del 20% del comercio mundial de petróleo y que, con apenas 33 kilómetros en su punto más estrecho, determina la continuidad de un conflicto regional.
Víctimas de los ataques cruzados
En cuanto al costo humano, por el momento más de 1200 personas fallecieron en Irán, según fuentes de la Media Luna Roja Iraní. Por el lado de Israel, afirman desde las FDI que 12 personas perdieron la vida en los bombardeos iraníes. Líbano es el otro punto caliente y, en el sur del país, fuentes oficiales indican que 486 personas fallecieron en los enfrentamientos entre las Fuerzas de Defensa de Israel y Hezbollah.
