Un informe especial publicado por el medio gráfico estadounidense Time, que citó a dos funcionarios que ocupan cargos de alto perfil en el Ministerio de Salud de Irán, aseguró que el nivel de la represión contra los manifestantes, especialmente los días 18 y 19 de enero, llegó a un punto tal que tuvieron que reemplazar a las ambulancias por remolques de 18 ruedas. Organismos de derechos humanos continúan denunciando la crudeza de la represión a medida que las imágenes de las manifestaciones van superando el bloqueo al acceso a internet y empezando a circular por las redes sociales.
Represión con aire de genocidio
Empieza a esclarecerse la realidad de la situación que se vive en todo el territorio de Irán. A pesar de los esfuerzos del régimen del ayatolá por mantener cierto blindaje informativo, en un intento por controlar la narrativa de la situación y calificando a los manifestantes como «terroristas», las imágenes que circulan por las redes sociales pintan un panorama aterrador, en el que las fuerzas de seguridad interior de Teherán habrían avanzado sobre su población civil como si se tratase de un ejército invasor.
En este sentido, la reconocida revista estadounidense Time publicó un informe en el que reveló estadísticas que no solamente van totalmente a contramano del relato oficial de la República Islámica, sino que evidencian una situación que parece fuera de todo control posible.
Por lo tanto, actualmente están circulando dos versiones principales sobre el verdadero saldo fatal que dejaron las protestas en todo el territorio iraní: los informes oficiales divulgados por el gobierno del ayatolá Ali Khamenei hablan de apenas 3117 muertos confirmados hasta el 21 de enero, mientras que, según los datos filtrados a la prensa estadounidense desde el Ministerio de Salud de Irán, señalan que la cifra real sería diez veces mayor que la anunciada por las autoridades.
Estadísticas que parecen de una guerra
El informe publicado por la revista Time asegura que, solamente en los dos días de mayor efervescencia de las manifestaciones y enfrentamientos entre protestantes y los defensores del régimen iraní, habrían muerto al menos unas 30 mil personas en ciudades de todo el país, cifra que dejaría sobrecargada a cualquier maquinaria represiva, sobre todo en la logística de entierro y transporte de los cuerpos.
El medio estadounidense basó su publicación en las declaraciones de varios funcionarios de alto rango del Ministerio de Salud del gobierno iraní, que hablaron en calidad de anónimos, quienes aseguraron también que las reservas de «cobertura de cadáveres» se estaban agotando en todo el país.
Para dar un mayor contexto al panorama aterrador que se estaría viviendo en Irán, las fuentes aseguraron que, debido a la gran cantidad de víctimas fatales, el sistema de ambulancias fue rápidamente sobrecargado y quedó paralizado, al punto tal que las autoridades se vieron obligadas a hacer circular camiones frigoríficos de 18 ruedas para transportar a los muertos. Expertos en epidemiología e historiadores ya están comparando la situación que se vive en Irán en la que va del año 2026 con las atrocidades ocurridas en el contexto de la Segunda Guerra Mundial.
El régimen habla de «terroristas» y celebra las ejecuciones
Mientras tanto, las autoridades del régimen iraní siguen intentando instalar su versión oficial de los hechos, manteniendo un bloqueo casi total del acceso a internet en todo el país, que no impidió la circulación de imágenes y videos captados por civiles y manifestantes.
El discurso oficial se sostiene a partir de los informes realizados por la Fundación de Asuntos Mártires y Veteranos, entidad estatal encargada de ayudar a los familiares de fallecidos en el marco de conflictos armados, que afirmó que las protestas de finales de diciembre de 2025 y principios de enero de 2026 dejaron apenas un total de 3117 fallecidos, de los cuales 600 fueron calificados como «terroristas».
